Qué ocurre cuando pasas un año sin lavarte los dientes
Casi un 12% de los españoles no se cepilla los dientes a diario y algo más del 2% no lo realiza nunca. Son algunas de las conclusiones que se extraen de la Encuesta sobre la Salud Bucodental de los ciudadanos. Una vez que se alcanza la madurez las personas van perdiendo el hábito de lavarse la boca después de cada comida, sobre todo por las prisas, los horarios y el tiempo que se pasa fuera de casa. Sin embargo, nunca se debe descuidar el cuidado de los dientes, ya que podría provocar importantes problemas de salud. A continuación te mostramos qué ocurre cuando pasas un año sin lavarte los dientes.
Cuando te pasas un día completo sin cepillarte se genera una capa de placa que sirve para que las bacterias se depositen en ella. Cuando pasan varios días la placa irá en aumento y a la suciedad se le unirá el mal aliento.
Cuando la falta de higiene se acaba convirtiendo en un hábito y lo abandonas durante una semana, la acumulación de placa será más gruesa y empezará a oler. Al cabo de siete días se desarrolla la gingivitis, que acaba por irritar e inflamar las encías.
Cuando se pasa un mes sin lavar los dientes, las bacterias se habrán hecho fuertes en la boca. Las encías continuarán inflamadas y se multiplicará el riesgo de sufrir caries con la ingesta de alimentos azucarados. También es posible que surjan unas pequeñas manchas blancas en los dientes, que muestran una descalcificación del esmalte. Es el primer síntoma que indica que las piezas se van deteriorando.
Después de un año entero sin lavar los dientes empezarán a aparecer los agujeros en los dientes y se crearán caries fruto de una dieta rica en azúcar. La acumulación de placa pasará a convertirse en un tema secundario, mientras que las encías estarán más inflamadas y además tendrán un color más rojizo. Las consecuencias, en realidad, variarán en función de cada persona y sobre todo su edad. Lo más lógico es que las personas más jóvenes afronten mejor este problema de falta de higiene debido a las defensas que tienen para protegerse. En el caso de una persona de 50 años, que se pase un tiempo muy prolongado sin cepillarse la dentadura y además tuviese alguna enfermedad, lo más probable es que se le soltase y las piezas se le cayesen.
En los jóvenes no suele resultar muy común, pero hay gente que puede pasarse más de cinco años sin probar la pasta de dientes. El organismo de una persona mayor resulta menos resistente en comparación con el de un adolescente o el de alguien con 30 años. Si después de 365 días tiene que soportar la caída de piezas, cuando transcurran 1.8000 días los daños serán mucho mayores.
Además de cepillarse los dientes durante tres veces al día durante un par de minutos, también sería aconsejable hacer uso de los enjuagues al menos una vez a la jornada. Una mala salud bucodental también provoca lesiones en otras partes del cuerpo, como han podido comprobar algunos deportistas de élite.
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