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Los científicos no dan crédito: la IA revela el secreto de estos geoglifos que cambia la historia de la arqueología

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En apenas seis meses, la arqueología ha experimentado uno de los avances más significativos de las últimas décadas gracias a la inteligencia artificial (IA). Un equipo internacional del Instituto de Nazca de la Universidad de Yamagata, en colaboración con IBM, ha logrado identificar 303 nuevos geoglifos en el árido paisaje costero del sur de Perú, duplicando así el número de Líneas de Nazca conocidas hasta ahora.

El hallazgo, publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS) y confirmado por el profesor Masato Sakai, arqueólogo principal del proyecto, ofrece pistas cruciales sobre la vida, la espiritualidad y la cosmovisión de la cultura Nazca. Las nuevas figuras, creadas entre el 200 a.C. y el 650 d.C., representan felinos, aves, peces, figuras humanas y patrones geométricos que alcanzan dimensiones de cientos de metros.

Un hallazgo invisible durante siglos

Durante más de un siglo, la magnitud del desierto, la erosión natural y las limitaciones de las técnicas tradicionales habían hecho casi imposible descubrir nuevas figuras. Aunque algunos geoglifos ya se conocían desde los años 30, la detección manual de nuevas líneas requería sobrevuelos extensos, mediciones precisas y largos períodos de trabajo de campo. Ahora, el panorama ha cambiado por completo gracias a la IA.

Entrenada con miles de imágenes aéreas, la tecnología fue capaz de procesar terabytes de fotografías satelitales y capturas realizadas con drones, identificando patrones y líneas que eran prácticamente invisibles para el ojo humano. Cada figura detectada digitalmente luego fue verificada sobre el terreno por arqueólogos especializados, garantizando su autenticidad.

«La inteligencia artificial nos ha permitido hacer en seis meses lo que habría requerido décadas de trabajo tradicional. Es un cambio de paradigma en la arqueología moderna», explica Masato Sakai. Y añade: «El método tradicional de estudio, que consistía en identificar visualmente los geoglifos a partir de imágenes de alta resolución de esta vasta área, era lento y conllevaba el riesgo de pasar por alto algunos de ellos».

Muchas de las figuras parecen formar parte de rutas rituales que conectaban distintos espacios sagrados, utilizadas para procesiones y ceremonias dedicadas a los dioses y al entorno natural. Los estudios preliminares sugieren que algunas figuras fueron creadas con un propósito astronómico, sirviendo como referencias para observaciones estacionales o como marcadores de eventos importantes en la vida agrícola y ritual.

La IA como herramienta global de investigación

El caso de Nazca no es único. La aplicación de la inteligencia artificial en arqueología está revolucionando el estudio de sitios históricos en todo el mundo. En otras regiones, la IA ha permitido descubrir túmulos funerarios desconocidos, cartografiar asentamientos ocultos bajo la vegetación y localizar naufragios enterrados bajo sedimentos marinos. Según el Dr. João Fonte, de ERA Arqueología, esta tecnología constituye un «salto en eficiencia» que permite completar en días investigaciones que antes requerían años de trabajo.

Sin embargo, los expertos subrayan que la IA es una herramienta de apoyo y no un reemplazo de la arqueología tradicional. La arqueóloga Alexandra Karamitrou advierte que cada hallazgo digital debe ser verificado in situ para evitar falsos positivos, pues el análisis por IA puede confundir sombras, formaciones naturales o restos de construcciones modernas con geoglifos antiguos.

El estudio asistido por inteligencia artificial ha transformado de manera radical la comprensión de estos antiguos geoglifos, revelando no sólo la magnitud del paisaje ceremonial, sino también la diversidad de motivos y estilos que se habían pasado por alto durante más de un siglo.  mucho más complejas y extensas de lo que se pensaba.

El análisis de los hallazgos muestra una clara distinción entre los geoglifos lineales o y los de relieve. Mientras que los primeros, de gran tamaño, representan principalmente fauna salvaje y elementos naturales, los segundos están dominados por motivos humanos y por representaciones de objetos transformados por la mano del hombre, como camelidos domesticados, cabezas decapitadas y escenas con humanoides.

El papel de la inteligencia artificial ha sido decisivo. Gracias a su capacidad para procesar imágenes aéreas y satelitales de alta resolución, detectar patrones de bajo contraste y generar mapas de probabilidad para cada geoglifo, el equipo pudo concentrar sus esfuerzos de campo en las áreas más prometedoras, optimizando tiempo y recursos. De los 303 geoglifos confirmados, 178 fueron localizados directamente gracias a las sugerencias del modelo, mientras que el resto se descubrió durante el trabajo de campo o como parte de grupos guiados parcialmente por la IA.

Además, la distribución de los nuevos geoglifos confirma hipótesis previas sobre su relación con senderos informales y rutas de peregrinación, así como con prácticas rituales y socioculturales de la población Nazca.  En definitiva, la combinación de trabajo de campo tradicional y análisis mediante IA permite reinterpretar la compleja cosmovisión de la cultura Nazca. Estos avances demuestran que la arqueología digital puede desvelar detalles que permanecieron invisibles durante siglos, ofreciendo una visión más rica y completa de la vida, los rituales y las creencias de uno de los pueblos más enigmáticos de la antigüedad.