Marta Larrea: «La boca seca se asocia a un mayor riesgo de infecciones bucales»
"Cuando la saliva es insuficiente pueden aparecer dificultades para hablar, comer determinados alimentos o tragar con normalidad"
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La boca seca, conocida clínicamente como xerostomía, es un problema de salud bucal mucho más frecuente de lo que se suele pensar y que continúa infradiagnosticado. Uno de los principales factores asociados es la medicación.
En concreto, se estima que más de 500 fármacos —entre ellos antihipertensivos, antidepresivos, ansiolíticos, antihistamínicos o tratamientos para enfermedades cardiovasculares— pueden provocar sequedad bucal como efecto secundario. Así lo ha explicado a OKSALUD Marta Larrea, dentista y Global Medical Lead de Dentaid, quien señala que en personas mayores de 60 años el problema adquiere especial relevancia.
PREGUNTA. La boca seca suele considerarse una molestia menor, pero ¿qué consecuencias puede tener realmente sobre la salud bucal y la calidad de vida de quienes la padecen?
RESPUESTA.- Efectivamente, la boca seca o xerostomía suele percibirse como una molestia menor, pero en realidad puede tener un impacto importante tanto en la salud bucal como en el bienestar diario. La saliva desempeña funciones esenciales: facilita la masticación, la deglución y el habla, protege dientes y mucosas, ayuda a mantener el equilibrio del pH y contribuye a la defensa frente a microorganismos. Cuando la saliva es insuficiente o se altera la sensación de lubricación bucal, pueden aparecer dificultades para hablar durante periodos prolongados, comer determinados alimentos o tragar con normalidad.
Además, muchas personas necesitan beber agua constantemente, incluso durante la noche, lo que puede afectar al descanso y a la vida social. Desde el punto de vista clínico, la boca seca se asocia a un mayor riesgo de caries, infecciones bucales, halitosis, alteraciones del gusto y molestias persistentes en la lengua y las mucosas, por lo que la boca seca no debe normalizarse, sino considerarse condición que merece atención y seguimiento.
P.- Más de 500 medicamentos pueden provocar xerostomía como efecto secundario. ¿Qué perfiles de pacientes son los más afectados y por qué es tan frecuente en las personas mayores?
R.- La boca seca es más frecuente de lo que muchas personas creen y, aun así, sigue estando infradiagnosticada. Si bien puede afectar a la población en general, en personas mayores, el problema adquiere especial relevancia. De hecho, se calcula que una de cada tres personas mayores de 60 años presenta xerostomía y, en aquellos pacientes que toman varios medicamentos de forma crónica, la frecuencia puede ser aún mayor.
No obstante, la boca seca no supone una afectación únicamente de las personas mayores. También es frecuente en pacientes en tratamiento oncológico, especialmente aquellos que reciben radioterapia en cabeza y cuello o determinados tratamientos de quimioterapia; en personas con enfermedades sistémicas como diabetes, Parkinson o síndrome de Sjögren; y en mujeres durante la menopausia, debido a los cambios hormonales que pueden influir en la secreción salival. Asimismo, factores como el tabaquismo, el estrés, la ansiedad o la depresión también se han relacionado con una mayor presencia de xerostomía.
P.- ¿Qué señales de alerta deberían hacernos sospechar que padecemos boca seca y cuándo es recomendable consultar con un profesional sanitario?
R.- Como indicaba, uno de los principales retos de la boca seca es que continúa siendo una condición infradiagnosticada. Muchas personas normalizan los síntomas o los atribuyen a la edad, a la medicación o a situaciones puntuales, por lo que no buscan ayuda profesional. Entre las señales de alerta más frecuentes se encuentran la necesidad constante de beber agua, la sensación de lengua áspera o pegajosa, la dificultad para tragar alimentos secos, el ardor bucal, el mal aliento, las molestias persistentes en la boca o la dificultad para hablar durante periodos prolongados.
Es recomendable consultar con un profesional sanitario cuando estos síntomas son persistentes, afectan a la calidad de vida o se acompañan de problemas como caries recurrentes, infecciones bucales o alteraciones del gusto. Una evaluación temprana permite identificar posibles causas, valorar el estado de salud bucal y adoptar medidas para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Asimismo, como apoyo divulgativo, Dentaid y expertos en gerodontología han elaborado, por ejemplo, una infografía de autodiagnóstico. Aunque no siempre es posible eliminar la causa de la boca seca (por ejemplo, un tratamiento médico imprescindible), sí existen medidas que pueden ayudar a mejorar el confort y reducir el riesgo de complicaciones.
Entre las recomendaciones generales destacan mantener una hidratación adecuada a lo largo del día y evitar factores que empeoren la sequedad, como el tabaco, el alcohol o la cafeína. También se recomienda cuidar el entorno, minimizando ambientes excesivamente secos, y adoptar rutinas de cuidado bucal adaptadas a personas con boca seca. Además, pueden utilizarse soluciones específicas diseñadas para hidratar la cavidad bucal y/o estimular la producción natural de saliva, especialmente en aquellos pacientes con síntomas intensos o persistentes.