Problemas nerviosos

El hormigueo frecuente en las manos y los pies no se debe simplemente a una mala circulación: podría ser un signo de un problema nervioso

El entumecimiento, la sensación de pinchazo o la pérdida de sensibilidad pueden estar relacionados con alteraciones neurológicas

Sala de espera hospital
Imagen de la sala de espera del Hospital Son Espases (Palma de Mallorca). Imagen de Europa Press.

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La sensación de hormigueo en las manos o en los pies de forma ocasional suele ser algo habitual, sobre todo después de permanecer mucho tiempo en la misma posición. En el momento en que esta sensación aparece con frecuencia o se vuelve constante, podría ser una señal de que existe un problema más importante que una simple mala circulación. Los especialistas afirman que detrás de este síntoma pueden encontrarse alteraciones de nervios periféricos, problemas metabólicos o deficiencias nutricionales que requieren atención médica.

El propio hormigueo, conocido como parestesia, se produce porque se altera la comunicación entre los nervios y el cerebro. En numeroros casos se debe a una comprensión temporal de los nervios, pero puede estar asociado a enfermedades que dañan gradualmente el sistema nervioso periférico.

Causas frecuentes: neuropatía periférica

Los expertos exponen que una de las causas más habituales del hormigueo recurrente es la neuropatía periférica, un trastorno que afecta a los nervios encargados de transmitir información entre el cerebro, la médula espinal y las extremidades. Esta alteración puede estar relacionada con la diabetes, el consumo excesivo de alcochol, enfermedades autoinmunes o la falta de determinadas vitaminas, en concreto la vitamina B12. Los síntomas suelen comenzar en los dedos de los pies o de las manos y avanzan de forma progresiva. Además, puede aparecer sensación de quemazón, pérdida de sensibilidad, pinchazos o incluso debilidad muscular.

¿Qué está detrás del problema?

La falta de vitamina B12 podría estar detrás del problema. Los médicos investigan cuando un paciente presenta un hormigueo continuo. Esta vitamina ejerce un papel clave en la protección y el correcto funcionamiento de los nervios, por lo que los niveles bajos pueden llegar a provocar síntomas neurológicos que afectan a las extremidades. Algunos signos que pueden acompañar al déficit de B12 podría ser el cansancio extremo, la debilidad, los problemas de memoria y la aparición de hormigueo en las manos y los pies.

¿Cuándo se debe ir al médico?

Los especialistas sanitarios recomiendan acudir al médico cuando el hormigueo aparezca de forma constante, empeore con el tiempo o se acompañe de otros síntomas como la pérdida de fuerza, dificultad para caminar, dolor intenso o disminución de la sensibilidad. Además, detectarlo a tiempo puede ser clave para evitar complicaciones mayores e iniciar el tratamiento adecuado para prevenir daños permanentes. Aunque muchas personas atribuyen estas molestias a una mala circulación, la evidencia médica indica que le hormigueo frecuente puede ser un indicio temprano de trastornos que afectan al sistema nervioso.

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