Dra. Natalia Pagola: «El momento del ciclo es clave para interpretar correctamente las hormonas»
"Es importante programar la analítica en el momento adecuado del ciclo para evitar interpretaciones erróneas"
"Se suelen analizar principalmente las relacionadas con la función ovárica y el eje reproductivo"
Fact checked
Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.
El interés por conocer el estado hormonal de las mujeres ha crecido de forma notable en los últimos años, impulsado en parte por la preocupación por el bienestar, la fertilidad o los cambios físicos que pueden aparecer a lo largo de la vida reproductiva. A pesar de ello, los expertos recuerdan que las hormonas fluctúan de forma natural según la edad, el momento del ciclo menstrual o incluso factores como el estrés y el descanso, por lo que su interpretación debe realizarse siempre dentro de un contexto clínico adecuado.
Para aclarar en qué casos está realmente indicado realizar un chequeo hormonal femenino, qué hormonas suelen analizarse y cómo deben interpretarse los resultados, OKSALUD ha entrevistado a la ginecóloga y obstetra del centro de salud integral de la mujer y el niño, Bmum, la doctora Natalia Pagola, quien explica cuándo conviene realizar este tipo de pruebas y qué señales pueden alertar de un posible desequilibrio hormonal.
PREGUNTA.- ¿En qué casos está realmente indicado realizar un chequeo hormonal en la mujer y qué síntomas deben alertar para acudir al especialista?
RESPUESTA.- El estudio hormonal no es necesario de forma rutinaria en todas las mujeres, especialmente si tienen ciclos menstruales regulares. Sí estaría indicado cuando aparecen síntomas como menstruaciones muy irregulares o ausencia de regla, dificultad para lograr el embarazo, o alteraciones como acné, aumento de vello de aparición reciente o caída del cabello, que pueden sugerir un síndrome de ovario poliquístico.
También conviene valorarlo ante sofocos, sudoración nocturna, sequedad vaginal, cambios bruscos en el peso o fatiga persistente en mujeres jóvenes, ya que podrían indicar una menopausia precoz.
P.- ¿Qué hormonas suelen incluirse en un estudio hormonal femenino?
R.- Depende mucho del contexto clínico, pero en un estudio hormonal femenino suelen analizarse principalmente las hormonas relacionadas con la función ovárica y el eje reproductivo. Entre las más habituales están la FSH y la LH, que regulan la función de los ovarios; el estradiol, que es el principal estrógeno; la prolactina y, en mujeres que buscan gestación, la hormona antimülleriana, que nos orienta sobre la reserva ovárica.
En muchas ocasiones, también se incluyen hormonas tiroideas, como la TSH, ya que las alteraciones del tiroides pueden afectar al ciclo menstrual y a la fertilidad. Además, según los síntomas de la paciente, puede ser útil estudiar andrógenos como la testosterona o la DHEA-S.
P.- ¿Cómo influye el momento del ciclo menstrual en la interpretación de los resultados?
R.- El momento del ciclo es clave para interpretar correctamente las hormonas, ya que sus niveles cambian de forma natural a lo largo del mes. Normalmente pedimos estos estudios hormonales al inicio del ciclo, entre el segundo y quinto día de menstruación, para valorar la función ovárica. Por eso, es importante programar la analítica en el momento adecuado del ciclo para evitar interpretaciones erróneas.
P- En los últimos años ha aumentado la demanda de perfiles hormonales completos por fatiga, cambios de peso o alteraciones del estado de ánimo. ¿Siempre existe una causa hormonal detrás de estos síntomas?
R.- No siempre. Síntomas como la fatiga, los cambios de peso o las alteraciones del estado de ánimo son muy frecuentes y pueden tener múltiples causas, como el estrés, la falta de sueño, la alimentación, el sedentarismo o incluso factores emocionales.
Aunque en algunos casos pueden estar relacionados con un desequilibrio hormonal —por ejemplo, alteraciones tiroideas o cambios asociados al ciclo o a la menopausia—, no es lo más habitual. Es importante valorar cada caso de forma individual y solicitar estudios hormonales sólo cuando la historia clínica o los síntomas realmente lo sugieran.
P.- ¿Qué riesgos puede tener la medicalización excesiva o la interpretación incorrecta de análisis hormonales sin supervisión especializada?
R- La interpretación incorrecta de análisis hormonales puede llevar a diagnósticos erróneos y a tratamientos innecesarios. Las hormonas fluctúan de forma natural según el momento del ciclo, la edad o incluso factores como el estrés o el sueño, por lo que analizarlas fuera del contexto clínico adecuado puede generar alarmas injustificadas.
Además, la medicalización excesiva puede conducir al uso de suplementos o tratamientos hormonales sin una indicación clara, con posibles efectos secundarios y sin resolver la causa real de los síntomas. Por eso, es fundamental que estos estudios se soliciten e interpreten siempre bajo supervisión médica.