Cirugía cerebral sin huellas: el Dr. Hugo Santos Benítez explica las ventajas de la neuroendoscopia

Cirugía cerebral sin huellas: el Dr. Hugo Santos Benítez explica las ventajas de la neuroendoscopia
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La neurocirugía ha vivido una transformación radical en la última década. Atrás quedaron los tiempos en los que cualquier intervención en el cerebro implicaba grandes aperturas y largos periodos de recuperación. Hoy, la prioridad es la mínima agresión y la máxima precisión.

En este escenario, la neuroendoscopia se alza como una técnica quirúrgica esencial que permite tratar lesiones complejas con una invasión mínima en el tejido más delicado de nuestro cuerpo.

Tal como explica el Doctor Hugo Santos Benítez, especialista en Neurocirugía y director de la Unidad de Cirugía Cerebral y Vertebral del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo 39 (Grupo Quirónsalud), la clave reside en la capacidad de abordar lesiones sin dañar los tejidos adyacentes, algo fundamental cuando hablamos de la salud cerebral.

¿Qué es la neuroendoscopia?

La neuroendoscopia es una técnica que utiliza un endoscopio –un instrumento fino con una cámara de alta definición en la punta– para acceder al interior del cráneo. A través del propio endoscopio, los cirujanos pueden introducir herramientas especializadas para realizar la intervención.

Según el Doctor Santos Benítez, existen dos vías principales de abordaje dependiendo de la ubicación de la lesión:

  1. A través de un pequeño orificio en el cráneo: se utiliza para acceder a los ventrículos cerebrales y tratar tumores, quistes o abscesos.
  2. A través de las fosas nasales: es la vía de elección para tratar los adenomas hipofisarios y otras lesiones en la base del cráneo, evitando cualquier cicatriz externa.

Patologías candidatas: precisión sobre improvisación

No todas las afecciones cerebrales requieren esta técnica, pero para aquellas que sí, los resultados son excelentes. La indicación debe ser precisa para que la tecnología resuelva el problema sin crear otros nuevos. Las aplicaciones más comunes incluyen:

  • Tumores ventriculares: masas situadas en las cavidades del cerebro.
  • Hidrocefalia: algunos tipos específicos pueden resolverse mediante esta técnica, restaurando la circulación del líquido cefalorraquídeo.
  • Lesiones de la base del cráneo: abordajes complejos que antes requerían cirugías muy agresivas.
  • Adenomas hipofisarios: tumores en la glándula hipófisis que ahora se operan con éxito a través de la nariz.

Diagnóstico y postoperatorio

La eficacia de la neuroendoscopia no comienza en el quirófano, sino en la consulta. Para el Doctor Santos Benítez, es imperativo realizar una valoración concienzuda de cada paciente. Esto incluye un interrogatorio clínico exhaustivo y el uso de la tecnología diagnóstica más avanzada.

“Utilizamos estudios complementarios de alta resolución como la resonancia magnética, el TAC, la fusión de imágenes e incluso arteriografías cerebrales”, señala el doctor. Esta planificación permite al equipo médico conocer la “hoja de ruta” exacta antes de la primera incisión.

La mayor ventaja para el paciente es, sin duda, el postoperatorio. Al reducir el daño en los tejidos cerebrales sanos, el proceso de recuperación es mucho más rápido y confortable, minimizando los riesgos de complicaciones y permitiendo una vuelta a la vida normal en un tiempo significativamente menor que con la cirugía abierta tradicional.

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