El psiquiatra Enrique Rojas tras la vigilia con el Papa: «La felicidad consiste en dos cosas: conocer y amar a Dios; no se puede amar lo que no se conoce»
Intelectuales, profesionales y representantes de distintos sectores de la sociedad española han encontrado en las palabras del Pontífice una invitación a reflexionar

La visita del papa León XIV a España arrancó este sábado con una intensa jornada marcada por mensajes de reconciliación, compromiso social y cercanía a los más vulnerables. En su primer día en la capital, el Pontífice combinó los encuentros institucionales con una fuerte dimensión pastoral, en una agenda que comenzó con su llegada al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y continuó con la recepción oficial en el Palacio Real.
Durante sus primeras intervenciones, León XIV hizo un llamamiento a la clase política para abandonar la polarización y apostar por el diálogo, la paz y el entendimiento. Más tarde, trasladó el foco de su visita a la realidad social con una visita al proyecto CEDIA de Cáritas, en el madrileño distrito de Carabanchel, donde defendió que «la caridad no admite demoras» y mostró su cercanía a las personas en situación de vulnerabilidad.
La jornada culminó con una multitudinaria vigilia celebrada en la Plaza de Lima ante más de medio millón de jóvenes. Allí, el Papa animó a los asistentes a vivir una fe auténtica y comprometida, recordándoles que «nuestra fe es un estilo de vida que se cumple en la caridad» y exhortándoles a convertirse en protagonistas de una transformación social basada en los valores cristianos.
El mensaje de León XIV deja huella entre los fieles
Las reflexiones y el mensaje transmitido por León XIV durante este primer día de visita han tenido una amplia repercusión entre los fieles. Tanto es así que numerosas personalidades del ámbito eclesial, social y académico han compartido públicamente sus impresiones sobre las palabras del Pontífice.
Entre ellas destaca la del psiquiatra Enrique Rojas, que no quiso perderse la cita con el Santo Padre en la capital y que acudió acompañado por sus hijas para participar en la vigilia.
Enrique Rojas reflexiona sobre la felicidad y la fe
Tras la vigilia, Rojas compartió una reflexión centrada en la dimensión espiritual de la felicidad y en la importancia del conocimiento de Dios como fundamento de la vida cristiana.
«La felicidad consiste en dos cosas: conocer y amar a Dios; no se puede amar lo que no se conoce», afirmó el psiquiatra.
Con esta afirmación, Enrique Rojas puso el acento en una idea recurrente dentro del pensamiento cristiano: la relación entre el conocimiento y el amor. Para el especialista, la búsqueda de la felicidad no puede reducirse únicamente al bienestar material, al éxito profesional o a la satisfacción personal, sino que encuentra su plenitud en la dimensión trascendente de la persona.
La reflexión del psiquiatra subraya que es imposible desarrollar un amor profundo hacia aquello que se desconoce. En este sentido, invitó a profundizar en la fe a través de la formación, la oración y la experiencia personal, entendiendo que solo desde un conocimiento auténtico de Dios puede surgir una relación sólida y transformadora.
Sus palabras también conectan con algunos de los mensajes lanzados por León XIV durante la vigilia, especialmente cuando animó a los jóvenes a vivir una fe consciente, comprometida y alejada de las apariencias. Para Rojas, conocer a Dios implica abrirse a preguntas fundamentales sobre el sentido de la vida, el sufrimiento, la esperanza y el destino último del ser humano, cuestiones que considera esenciales para alcanzar una felicidad duradera.
El popular psiquiatra Enrique Rojas tras la vigilia con el Papa:
“La felicidad consiste en dos cosas: conocer y amar a Dios; no se puede amar lo que no se conoce”. pic.twitter.com/Rjv1PAYB22
— Universitarios Católicos (@UniCatolicos_es) June 6, 2026
Una visita que trasciende el ámbito religioso
La presencia del psiquiatra en uno de los actos más multitudinarios del viaje papal evidencia también el interés que la visita está despertando más allá del ámbito estrictamente religioso. Intelectuales, profesionales y representantes de distintos sectores de la sociedad española han encontrado en las palabras del Pontífice una invitación a reflexionar sobre cuestiones como la fraternidad, la solidaridad, el sentido de la vida y el compromiso con los demás.