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Magdalenas con pepitas de chocolate en Thermomix: receta fácil y casera

Magdalenas con pepitas de chocolate en Thermomix, fáciles, esponjosas y listas en pocos pasos para toda la familia.

Magdalenas sin azúcar e integrales

Magdalenas de Eva Arguiñano

Magdalenas con frutos rojos, sanas y deliciosas

  • Francisco María
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Hay días en los que apetece algo dulce sin complicarse demasiado, y estas magdalenas con pepitas de chocolate en Thermomix entran justo ahí. Son de esas recetas que huelen a casa, a cocina tranquila y a meriendas sin prisas. Se hacen rápido, no manchan casi nada y el resultado es exactamente el que esperas: magdalenas esponjosas, tiernas y con trocitos de chocolate que se funden lo justo.

La Thermomix hace gran parte del trabajo, mezclando la masa de forma uniforme y sin esfuerzo. Eso se nota mucho en la textura final, porque la miga queda ligera y aireada, muy en la línea de las recetas de siempre, pero con la comodidad extra de tenerlo todo listo en pocos minutos.

Ingredientes de los de siempre

Huevos, azúcar, aceite suave, leche, harina de trigo, levadura química, una pizca de sal, ralladura de limón o un poco de vainilla y no te vayas a olvidar de pepitas de chocolate. Con eso ya tienes una base perfecta.

La receta parte de una masa muy similar a la de las clásicas Magdalenas caseras clásicas, esas que nunca fallan y que sirven como punto de partida para casi cualquier versión. Aquí, el chocolate es el añadido que lo cambia todo y las hace aún más apetecibles.

Preparar la masa sin líos

Empieza poniendo en el vaso de la Thermomix los huevos y el azúcar. Programa 2 minutos a velocidad 3, hasta que la mezcla esté más clara y ligeramente espumosa. No te saltes este paso, porque aquí es donde empieza a formarse esa textura esponjosa que buscamos.

Añade el aceite y la leche, y mezcla durante 30 segundos a velocidad 3. Incorpora la ralladura de limón o la vainilla y mezcla unos segundos más. Después añade la harina, la levadura y la sal. Programa 10 segundos a velocidad 4, solo lo justo para integrar. No conviene batir de más, porque la masa podría perder ligereza.

Por último, añade las pepitas de chocolate. Lo mejor es mezclarlas con la espátula o usar 5 segundos a velocidad 2 con giro inverso. Así se reparten bien sin romper la estructura de la masa.

El reposo, ese gran olvidado

Aunque tengas prisa, merece la pena dejar reposar la masa entre 20 y 30 minutos en la nevera. Este pequeño descanso ayuda a que la levadura actúe mejor y a que las magdalenas suban más en el horno. Se nota tanto en el volumen como en la miga final.

Mientras tanto, aprovecha para precalentar el horno a 180 ºC, con calor arriba y abajo. Tener el horno bien caliente desde el principio es clave para que las magdalenas crezcan bonitas.

Preparar los moldes y hornear

Coloca cápsulas de papel dentro de moldes rígidos para magdalenas. Esto ayuda a que mantengan la forma y suban hacia arriba en lugar de abrirse hacia los lados. Rellena cada cápsula hasta unos tres cuartos de su capacidad.

Si te gusta ese toque clásico de pastelería, espolvorea un poco de azúcar por encima antes de hornear. Se forma una costrita muy agradable que contrasta con el interior tierno.

Hornea las magdalenas durante unos 18-22 minutos. No abras el horno durante los primeros 15 minutos, porque podrían bajarse. Estarán listas cuando estén doradas y, al pinchar con un palillo, este salga limpio.

Textura y sabor que convencen

Una vez fuera del horno, deja que se enfríen sobre una rejilla. Al partirlas, verás una miga suave, aireada y salpicada de pepitas de chocolate. No son secas ni pesadas, y se mantienen tiernas incluso al día siguiente.

Variantes para cambiar sin complicarte

Si un día te apetece algo diferente, puedes jugar con la receta base. Usar chocolate negro, con leche o blanco cambia bastante el resultado. También puedes añadir un poco de cacao en polvo a la masa para un sabor más intenso.

Si no quieres encender el horno, siempre puedes inspirarte en las Magdalenas de chocolate en freidora de aire, una opción rápida y muy práctica. Y si buscas un sabor distinto y más aromático, las Magdalenas de coco son una alternativa genial, solo cambiando algunos ingredientes.

También puedes añadir frutos secos picados, ralladura de naranja o incluso un toque de canela. La base es tan versátil que admite casi cualquier combinación.

Cómo conservarlas bien

Cuando estén completamente frías, guarda las magdalenas en un recipiente hermético. A temperatura ambiente se conservan bien durante 2 o 3 días, manteniéndose tiernas gracias al aceite y a la buena hidratación de la masa.