Recetas de cocina
Recetas de pollo

Cómo hacer pollo rebozado crujiente y jugoso paso a paso

Aprende cómo hacer pollo rebozado crujiente por fuera y jugoso por dentro con esta receta fácil y consejos para que quede perfecto.

Pollo guisado tradicional

Pollo frito crujiente

Pollo con miel fácil

  • Francisco María
  • Colaboro en diferentes medios y diarios digitales, blogs temáticos, desarrollo de páginas Web, redacción de guías y manuales didácticos, textos promocionales, campañas publicitarias y de marketing, artículos de opinión, relatos y guiones, y proyectos empresariales de todo tipo que requieran de textos con un contenido de calidad, bien documentado y revisado, así como a la curación y depuración de textos. Estoy en permanente crecimiento personal y profesional, y abierto a nuevas colaboraciones.

El pollo rebozado crujiente y jugoso es de esas recetas que siempre apetecen. Da igual si es para una comida en familia, una cena con amigos o para darte un capricho de fin de semana: cuando lo muerdes y suena ese “crack” perfecto por fuera mientras por dentro está tierno y lleno de sabor, sabes que ha merecido la pena. Vamos a prepararlo paso a paso, sin complicaciones y con trucos que marcan la diferencia.

Ingredientes que vas a necesitar

Puedes hacerlo con distintas piezas. Si te gustan más las recetas al horno, puedes inspirarte en las patas de pollo al horno o en los cuartos traseros de pollo al horno, que también quedan espectaculares y algo más ligeros.

Paso 1: Preparar bien el pollo

Lo primero es secar el pollo con papel de cocina. Parece un detalle sin importancia, pero ayuda muchísimo a que el rebozado se pegue mejor. Si las pechugas son gruesas, córtalas en filetes medianos o tiras. Lo ideal es que todos los trozos tengan un tamaño parecido para que se cocinen al mismo tiempo.

Salpimienta por ambos lados y añade el ajo en polvo y el pimentón. Si puedes dejarlo reposar media hora en la nevera, mejor. No es obligatorio, pero el sabor se nota más integrado y el resultado final gana puntos.

Paso 2: El rebozado, sin prisas

Prepara tres recipientes amplios. En uno pon la harina. En otro, los huevos batidos con una pizca de sal. En el tercero, el pan rallado.

Pasa cada trozo primero por la harina y sacude el exceso. Después, al huevo, cubriéndolo bien. Y por último, al pan rallado, presionando ligeramente con las manos para que quede compacto. Este gesto sencillo hace que luego no se desprenda al freír.

Si te apetece un extra de crujiente, repite el paso de huevo y pan rallado. Sí, doble capa. El resultado es una cobertura más gruesa y muy sabrosa.

Paso 3: Fritura con cabeza

Calienta abundante aceite en una sartén profunda hasta que alcance unos 170-180 ºC. Si no tienes termómetro, introduce un poco de pan: si burbujea al instante, está listo.

Fríe en tandas pequeñas. Es mejor ir poco a poco que llenar la sartén y bajar la temperatura del aceite. Cocina entre cuatro y seis minutos por cada lado, según el grosor. Cuando estén dorados y con ese color apetecible, sácalos y colócalos sobre papel absorbente.

Déjalos reposar unos minutos antes de servir. Ese pequeño descanso ayuda a que los jugos se asienten y el interior quede más jugoso.

Opción al horno

Para menos grasa en la fritura hornéalo a 200 ºC durante unos 20 o 25 minutos, girando las piezas a mitad de tiempo.

También puedes jugar con sabores diferentes. Por ejemplo, añadir un toque dulce al marinado, al estilo de los muslos de pollo caramelizados, incorporando un poco de miel o salsa barbacoa antes de empanar.

Consejos que marcan la diferencia

Información suplementaria

Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 15-20 minutos
Porciones: 4 personas

Información nutricional aproximada por ración:
Calorías totales: 450-500 kcal
Proteínas: 35 g
Grasas: 25 g
Hidratos de carbono: 20 g

Tipo de cocina: Cocina tradicional
Tipo de comida: Plato principal