Sánchez paga con la libertad de los presos etarras el apoyo de Bildu

Sánchez presos etarras

¿Quieren ustedes saber por qué el Gobierno vasco ha concedido el tercer grado al sanguinario etarra Juan Carlos Iglesias Chouzas, alias Gadafi, que acumula más de mil años de prisión por su participación en una veintena de atentados, con 15 muertos, entre ellos el niño Fabio Moreno, de dos años? ¿Porque ha pedido perdón? No. ¿Porque ha renegado de su atroz pasado y contribuido a tratar de paliar el sufrimiento causado? No. Nada de eso. Gadafi ha sido puesto en libertad porque «tiene familia normalizada».

¿Y qué es una familia normalizada?, se preguntarán ustedes. Pues seguramente se referirá a que la familia de Gadafi es más normal que Gadafi,  lo que tampoco es tan difícil. Pues bien, por ese motivo, el terrorista va a salir de prisión, lo que supone una burla al sufrimiento de las víctimas, que esas sí que -tristemente- no han podido jamás «normalizarse» por culpa del asesino de Gadafi. Todo es tan repugnante y tan vomitivo que da asco.

El Gobierno vasco está practicando una «amnistía encubierta» pasándose por el arco del triunfo a la Audiencia Nacional, que ya ha dejado claro que lo que está haciendo el Ejecutivo vasco es saltarse la ley, con un papel protagonista por parte de la consejera de Justicia socialista. Según Covite, «que el Gobierno vasco vuelva a beneficiar con un tercer grado a Gadafi después de que un juez ya corrigiera una concesión anterior demuestra que no estamos ante errores aislados, sino ante una política deliberada que sigue las instrucciones de Sortu/Bildu».

En efecto, todo responde a un siniestro plan en que los proetarras han vendido su apoyo al Gobierno de Sánchez a cambio de la libertad de los presos. Sánchez se garantiza sus votos y los de Bildu sacan a su gente de las cárceles con la colaboración del Gobierno vasco y de la consejera socialista. Todo muy,  pero que muy asqueroso.

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