¿Pudo Zapatero forrarse sin la ayuda de Sánchez?
De lo mejor que tiene demostrado el juez Calama a lo largo de su ya larga carrera como magistrado es, sin duda, el estudio de los casos que le caen y termina por instruir, el conocimiento de lo mollar de cada uno de ellos y, también, finalmente, el marco en el que se desarrollan los hechos.
Las últimas noticias acerca de las fechorías (todavía presuntas) del ex presidente Rodríguez Zapatero, el último y fatal mohicano de un socialismo que nunca existió salvo en la calenturienta mente de los aprovechados, vienen marcadas por un hecho incuestionable: Zapatero no hubiera podido transitar entre las grandes influencias, incluso a nivel de Estado (casos de Bolivia, China, Venezuela), sin contar con la determinación ejecutiva del presidente en activo, esto es, Pedro Sánchez.
Nunca hubiera podido ejercer influencia en la SEPI, pese a los desmentidos del ex mandatario convertido ya en un juguete roto, sin saber los altos miembros de su línea ejecutiva y también en su consejo de administración, que tras Zapatero estaba Sánchez. De otra manera, no puede entenderse en cabeza medianamente amueblada que haya tantos pringaos que apoyaran sin vacilar la concesión de 53 millones de euros a una empresa que ni era española, ni era nada. Lo de Plus Ultra se puede extender igualmente a otros casos vergonzantes en los que ZP puso el cazo… ¡Y fueron muchos!
Tras las declaraciones en sede judicial de los dos Julios (Martínez) afirmando en roman paladino que la empresa Análisis Relevante fue fundada por el propio Zapatero para cobrar facturas y comisiones fruto de su trabajo en la influencia y su capacidad para abrir puertas en la Administración del Estado y, por ende, del Gobierno. Martínez Sola ha ido más lejos. Declara también que Zapatero recibió su comisión (el 1% de la cantidad de dinero público concedido por la SEPI) en tiempo y forma y que, por si fuera poco, fue él el que se dirigió a ellos ofreciéndose a prestarles sus favores (por precio) cuando en la pandemia aquello hacía aguas por todos los lados.
En la entrevista concedida al programa más cañero de TVE (caña, contra la oposición y los medios críticos al Gobierno, se entiende), el señor Rodríguez ZP acudió en plan plañidera, a punto estuvo de llorar, a desmentir todo. ¡Qué pena daba el avaro y mentiroso socialista! Lo malo para el leonés fatuo, que hasta hace escasas semanas se creía el faraón en plan «bobo solemne» es que todas las evidencias van por un lado, y sus lamentos acobardados, por otro. Megalómano, peligroso, mentiroso y avaro.
Tras la caída al averno de Zapatero, necesariamente tiene que acompañar al infierno otro con nombre y apellido. Pedro Sánchez Pérez-Castejón.
De libro, oiga.