Las ONG, a cuerpo de rey en Ceuta; los policías, en barracones

Las ONG, a cuerpo de rey en Ceuta; los policías, en barracones
Las ONG, a cuerpo de rey en Ceuta; los policías, en barracones

Habrá que preguntarse los motivos por los que el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social ha decidido acoger en la sede del Instituto Social de la Marina en Ceuta a un grupo de miembros de Accem, una ONG que, según proclama, «trabaja para proteger los derechos y la dignidad de las personas en situación de vulnerabilidad» y especializada «en la atención y acogida de refugiados, solicitantes de asilo e inmigrantes, así como de personas en riesgo de exclusión social.

Sorprende, en todo caso, que mientras los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desplegados en Ceuta tienen que dormir en barracones, en unas condiciones de precariedad impropias de una nación desarrollada, el Gobierno de Pedro Sánchez ofrezca a los miembros de esta organización un trato preferente. No se trata, en ningún caso, de cuestionar la labor de Accem, pero sí de subrayar el doble rasero de un Ejecutivo que denigra a los agentes, servidores públicos, recluyéndoles en espacios tercermundistas, mientras ofrece a Accem una sede gubernamental dotada de todas las comodidades.

Las instalaciones del Instituto Social de la Marina están destinadas a los trabajadores del mar y cumplen un papel de asistencia social a este colectivo. Que se sepa, la labor del personal de Accem no tiene en absoluto que ver con las labores que realizan los trabajadores del mar y, en consecuencia, su alojamiento, en las actuales circunstancias por las que atraviesa Ceuta, en una sede del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social resulta, como poco, chocante. Más aún cuando los policías desplazados a la ciudad autónoma malviven en espacios inmundos. Salvo que el Gobierno entienda que para disfrutar de una sede como la del Instituto Social de la Marina en Ceuta tienen preferencia los miembros de una organización no gubernamental financiada con 84 millones por el Gobierno antes que los policías nacionales que llevan más de un mes trabajando a destajo.

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