El NO-DO de Marlaska
En vísperas de la anunciada movilización de Policía y Guardia Civil contra el ministro Fernando Grande-Marlaska por sus reticencias a la hora de regular la jubilación anticipada de los agentes, algo de lo que ya disfrutan los efectivos de las Policías autonómicas, el Ministerio de Interior ha decidido que la mejor manera de contrarrestar las protestas es gastar como si no hubiera mañana en mejorar la imagen del departamento. Le llaman a eso «mejorar la imagen comunicativa» —lo que de toda la vida ha sido propaganda pura y dura— y han tirado de recursos públicos para licitar un contrato para producción audiovisual, con «un valor estimado de 871.855,88 euros».
En el pliego de prescripciones técnicas del Ministerio de Interior se asegura que el objetivo del expediente es «la contratación del servicio de producción audiovisual para la elaboración, edición, difusión de videos y fotografías con el fin de comunicar de forma efectiva la actividad institucional del Ministerio del Interior». Y en el colmo de la hipocresía, se añade que su finalidad es «reforzar la estrategia comunicativa del Ministerio, adaptándose a los nuevos lenguajes, formatos y canales digitales que demanda la ciudadanía». Interior demanda dos expertos en producción audiovisual, con una experiencia mínima de tres años, y un fotógrafo profesional, con más de cinco años de trayectoria profesional en esta área, y sus respectivos materiales.
No deja de resultar un sarcasmo que, mientras los cuarteles de la Guardia Civil se caen a cachos o no hay medios para hacer frente a los narcos en el Estrecho, Marlaska se paga un lavado completo de imagen con el dinero de los españoles. En suma, que para aplacar los ecos de las protestas de guardias civiles y policías, el Ministerio de Interior licita un contrato por cerca de un millón de euros para que Marlaska tenga su NO-DO particular. Y, mientras, los agentes teniendo que adelantar las dietas por falta de presupuesto.