Asesinatos en el paraíso del PSC

Asesinatos en el paraíso del PSC

Hospitalet de Llobregat es lo más parecido al paraíso del PSC en la tierra. Una ciudad de 292.000 habitantes que los socialistas gobiernan, de manera ininterrumpida, desde 1979. No ha habido, tras la restauración democrática, ningún alcalde no socialista. El PSC controla con mano de hierro la vida cultural, social, deportiva, mediática y política de una urbe que se ha convertido en sinónimo de clientelismo electoral. Todo aquel que acepte la hegemonía socialista recibe el agradecimiento municipal en forma de prebendas.

Así han tejido una maquinaria perfecta que gana elección tras elección. Pero algo falla en este «paraíso», que, bajo el mandato del actual alcalde, el «influencer» y mal gestor David Quirós, se ha convertido en un paraíso para los delincuentes y, en lo que llevamos de año, se han producido docenas de peleas, altercados y navajazos, con tres víctimas mortales, la última este martes en el barrio de La Florida.

Narcopisos, bandas de narcotraficantes que han convertido los barrios más populosos en auténticas zonas no-go, bandas de malhechores juveniles de origen magrebí que van de calle en calle en patinete robando con violencia a gente mayor, que ve cómo es salvajemente agredida mientras le quitan cadenas, pulseras, relojes y billeteras. Bandas latinas que han sembrado el terror en las zonas que controlan y que protagonizan peleas salvajes por el control de las calles. Comerciantes aterrorizados que piensan en bajar la persiana y vecinos asustados que no se atreven a abrir la boca para no sufrir represalias.

El antaño «paraíso» socialista se ha convertido en la auténtica realidad de la gestión del PSC: ineptitud, cobardía e indiferencia, dado que a los socialistas sólo les interesa la política de escaparate que puedan vender en los medios de comunicación, a los que untan generosamente para hacer creer a los vecinos que todo lo malo son «bulos» y «fake news» de la extrema derecha que crean una falsa «sensación de inseguridad», porque los datos oficiales, que ellos controlan y maquillan a diario, dicen lo que ellos quieren vender.

Quirós se empeña, gastándose millonadas en propaganda, en desafiar la realidad que los vecinos sufren cada día y parece decir lo siguiente: «¿A quién va a creer usted, ciudadano de Hospitalet, a sus ojos mentirosos, que creen ver puñaladas y robos en las calles, o al magnífico autobombo que mi Ayuntamiento vende en la prensa amiga?». Al final son los vecinos, y formaciones como VOX, que lidera la oposición a Quirós, quienes intentan desmontar las mentiras socialistas.

Además, no es un problema exclusivo del «paraíso» socialista hospitalense. Es la misma realidad de la mayoría de las ciudades gobernadas por el PSC: desde una Barcelona en la que la degradación del espacio público es el legado del alcalde Collboni —con Gonzalo de Oro poniendo a diario en evidencia las miserias socialistas— hasta una Lérida en la que el popular Xavier Palau ha construido una sólida alternativa denunciando la inseguridad que asola a la mayoría de los barrios de la ciudad.

El modelo de Xavier García Albiol, basado en dar confianza y medios a la Guardia Urbana para intentar contener la ola de delincuencia causada por las políticas de inseguridad y de apoyo a la inmigración ilegal de los socialistas a nivel estatal, autonómico y local, es una opción ganadora. Son las mismas propuestas que los candidatos de VOX, y muchos del PP, defienden a nivel local en toda Cataluña y que, seguro, recibirán su recompensa en forma de apoyo popular, porque un alud de catalanes no separatistas —los separatistas hartos se han pasado en masa a Aliança Catalana—, cansados de las políticas socialistas, apoyarán las alternativas que les garanticen orden y lucha contra los focos de delincuencia, desde las ocupaciones ilegales hasta las bandas de malhechores. En nuestras manos está acabar con los actuales «infiernos» socialistas construidos durante décadas de falsos «paraísos» del PSC.

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