Sánchez se pasa sus propios códigos por el arco del triunfo

Sánchez se pasa sus propios códigos por el arco del triunfo

Podríamos afirmar, y afirmamos, que Pedro Sánchez es el dirigente político español que mejor organiza su agenda. El socialista, en apenas seis años, ha tenido tiempo de ejercer de secretario general del PSOE desde 2014, afrontar unas duras primarias contra Susana Díaz y salir airoso, realizar una tesis doctoral en 2012 que ha resultado ser un plagio o planear una moción de censura aliándose con golpistas y proetarras para sacar a Mariano Rajoy de La Moncloa y convertirse en el primer jefe del Ejecutivo que llega al poder por este mecanismo. Sin embargo, y a tenor del anuncio de este martes, la eficiencia de Sánchez con respecto al tiempo va mucho más allá de la que se le presupone a un común mortal. Además de gobernar, sin valorar en este momento la dudosa calidad de su gobernanza, posee tiempo para publicar un libro, ‘Manual de Resistencia’, donde narra sus andanzas políticas.

Un acontecimiento que carecería de valor, desde luego, si no fuera porque Sánchez se convierte así en el primer presidente del Gobierno de España que saca al mercado un libro mientras está vigente su legislatura. El líder del PSOE, no sólo rompe la regla no escrita de no relatar reflexiones políticas estando en ejercicio –algo que sí respetaron todos sus antecesores en el cargo–, es que, además, Sánchez arrolla por completo el propio código ético de su partido que exige “plena dedicación al servicio público” y se salta sin rubor la Ley 3/2015 que regula el ejercicio de los altos cargos de la Administración del Estado obligando a los citados cargos a una “dedicación exclusiva”.

Sánchez, y así lo han confirmado fuentes gubernamentales, no tiene la más mínima intención de renunciar a las remuneraciones que le corresponden por la venta y la publicación del libro, aunque se actualizará en su declaración de bienes en el plazo de un año. Para ello, el presidente se ha acogido a las excepciones establecidas en el artículo 13 de la citada normativa, que permiten compatibilizar algunas actividades privadas “siempre que con su ejercicio no se comprometa la imparcialidad o independencia del alto cargo en el ejercicio de su función, sin perjuicio de la jerarquía administrativa”, entre ellas, “la producción y creación literaria” –como es el caso– “siempre que no supongan un menoscabo del estricto cumplimiento de sus deberes”. Tal y como indica la ley reguladora, Sánchez no está cayendo en ninguna incompatibilidad, sin embargo, la publicación de un libro sobre su periplo por la política y La Moncloa cuando sólo han transcurrido ocho meses de mandato sobrepasa todos los límites de lo ético y lo decente. Sánchez, siempre buscando su brillo personal, ha abusado de una obscena premura y ha decidido pasar por caja antes de poner fin a su mandato. Carpe Diem, presidente.

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