Zaragoza saca a pasear la artillería: barcas, drones y larvicidas en el río Ebro para luchar contra la plaga de la mosca negra
El Ayuntamiento de Zaragoza ha activado su plan de choque anual frente a la mosca negra en las riberas del Ebro. Ante el ascenso térmico y el crecimiento de la vegetación fluvial, el Instituto Municipal de Salud Pública y los bomberos coordinan un despliegue preventivo.
El objetivo principal consiste en interceptar las larvas antes de que el insecto adulto genere molestias y picaduras a la ciudadanía.
Despliegue técnico y humano en el Ebro para frenar la expansión de la mosca negra en la capital aragonesa
La campaña preventiva contra la mosca negra ha comenzado oficialmente con el despliegue de varias embarcaciones del servicio de Bomberos de Zaragoza. Estas barcas recorre actualmente el tramo urbano del río comprendido entre el puente de Santiago y el puente de Piedra.
En este sector específico, los técnicos han localizado una mayor acumulación de macrófitos, que son las algas donde las larvas de este insecto encuentran su hábitat ideal para desarrollarse.
La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, explica en declaraciones recogidas por Aragón Digital que las lluvias registradas durante el invierno, sumadas al reciente aumento de las temperaturas, han acelerado las condiciones de proliferación.
Por este motivo, el consistorio ha decidido adelantar la intervención, aplicando los primeros tratamientos de forma intensiva en los puntos críticos del cauce. Las brigadas municipales mantienen una vigilancia constante, ya que el calor previsto para este verano podría disparar la población de estos insectos si no se actúa con rapidez.
¿Cómo funciona el tratamiento con larvicidas contra la mosca negra?
Para combatir eficazmente esta plaga, los operarios utilizan un producto larvicida específico. En esta primera intervención, el Instituto Municipal de Salud Pública ha vertido 75 litros de este compuesto mezclado con agua directamente sobre la corriente.
La principal ventaja de este tratamiento radica en su selectividad. El producto únicamente elimina a las larvas de la mosca negra y respeta totalmente el resto del ecosistema acuático, sin dañar a peces ni a otros insectos beneficiosos.
La estrategia municipal no se limita a una acción aislada. El Ayuntamiento de Zaragoza realizará muestras y controles periódicos del agua cada menos de 15 días.
Dependiendo de la densidad de larvas que detecten los análisis, los técnicos repetirán las aplicaciones de larvicida para asegurar que la población de la mosca negra se mantenga bajo control durante los meses de junio, julio y agosto.
Drones contra este insecto: la tecnología al servicio de la salud pública
Aunque actualmente las barcas y el trabajo desde la orilla centran los esfuerzos, el consistorio cuenta con planos de contingencia tecnológica. Si el caudal del río Ebro desciende de forma significativa en las próximas semanas, Zaragoza recurrirá nuevamente al uso de drones.
Estos dispositivos permiten aplicar el larvicida con una precisión quirúrgica en el centro del cauce, llegando a zonas donde las embarcaciones tienen dificultades para navegar durante el estiaje.
Además, la capital aragonesa no trabaja de forma aislada. Gaudes subraya la importancia de la coordinación con otros municipios situados en el entorno de los ríos Gállego y Huerva.
Aunque todavía no hay presencia de larvas de mosca negra en estos afluentes a su paso por la ciudad, las autoridades vigilan estrechamente sus riberas para acompañar las actuaciones preventivas en toda la cuenca.
Este enfoque integral se complementa con tratamientos adicionales contra garrapatas en parques de barrios como Rosales del Canal, Valdespartera y Arcosur, garantizando que las zonas verdes sean espacios seguros para el ocio estival.