Ni olivares ni cereales: el cultivo ecológico con mayor superficie de España en 2026 son los frutos secos
Algunos datos negativos muestran que España ha dejado de ser la huerta de Europa, pero hay otros números más positivos sobre nuestro sector primario. Por ejemplo, el avance de la agricultura ecológica, especialmente gracias a los frutos secos.
Aunque los cereales y el olivar han sido los grandes representantes del campo español, en 2026 el cultivo que se impone con claridad sobre el resto y que marca el rumbo del sector son los frutos secos, especialmente el pistado.
Así lo demuestra el último informe anual de Ecovalia sobre el cultivo ecológico y la superficie agrícola en España, que ha analizado la evolución del modelo sostenible en el país.
Los frutos secos lideran la superficie agrícola ecológica en España
Los frutos secos son el cultivo ecológico por excelencia en España. De hecho, hasta la cáscara se puede utilizar para producir energía. Los datos totales demuestran su importancia.
Los frutos secos alcanzan las 307.059 hectáreas, situándose como el cultivo ecológico más extendido en el territorio nacional. Superan por mucho al olivar, que se queda en 284.335 hectáreas, y a los cereales, con 256.082.
Esto es un cambio importantísimo porque rompe con la lógica tradicional del campo español. El olivar sigue siendo clave, pero pierde el primer puesto dentro del modelo ecológico. Y los cereales, pese a su peso histórico, quedan también por detrás.
Además, el informe confirma que estos tres cultivos concentran el 66% de toda la superficie ecológica, lo que evidencia que el modelo sostenible sigue apoyándose en los grandes pilares agrícolas de España.
El problema de la agricultura ecológica española: un modelo desigual
Más allá de la superficie total, el informe pone el foco en otro aspecto importante: el grado de implantación del modelo ecológico varía mucho según el cultivo. Y aquí no todo son buenas noticias.
En los frutos secos, el salto es evidente. El 30% de la producción nacional ya se realiza bajo estándares ecológicos. Es el porcentaje más alto entre los grandes cultivos y explica por qué lideran el ranking.
Pero el caso del olivar es muy distinto. Aunque ocupa una gran extensión, sólo el 10% de su producción es ecológica. Esto deja claro que todavía hay margen de crecimiento en uno de los sectores más representativos del campo español.
Por su parte, los cereales mantienen una presencia importante, pero sin alcanzar los niveles de penetración de los frutos secos. Es decir, el desarrollo del modelo ecológico no avanza al mismo ritmo en todos los segmentos.
Por qué el pistacho es el rey de los frutos secos en el campo español
Entre los cultivos ecológicos de frutos secos hay uno que destaca por encima del resto: el pistacho. ¿Pero por qué muchos lo consideran el oro verde de la agricultura española?
Lo más importante en los tiempos que corren es que el pistacho tiene una gran resistencia a la sequía, se adapta a las zonas de interior y disfruta de alta demanda internacional. De hecho, le estiman hasta un 12% de rentabilidad por hectárea.
Lo relevante ha sido su capacidad de adaptación natural a climas secos y suelos pobres, lo que encaja de lleno con las condiciones de amplias zonas del país, y ha permitido que su expansión sea constante en los últimos años.