Martinelli evita en el descuento el harakiri de Brasil
Gabriel Martinelli completa la remontada de Brasil ante Japón en el último minuto del descuento
Sano adelantó a los nipones en una primera mitad para el olvido de los de Ancelotti y Casemiro empató en el 56'
Brasil acompaña a Canadá a octavos: así está el cuadro del Mundial

Brasil sigue viva en este Mundial. Después de una primera parte tétrica de la selección de Carlo Ancelotti, en la que Sano marcó un auténtico golazo para adelantar a Japón, la canarinha evitó el harakiri en el descuento. Carlos Casemiro logró empatar el partido al inicio de la segunda mitad, pero no fue hasta el último minuto del añadido cuando llegó el segundo. Lo buscó la verdeamarela en un segundo tiempo en el que no pudieron reaccionar mejor y, finalmente, evitaron la prórroga gracias a Gabriel Martinelli.
Llegaba el momento. Tras el flojo aperitivo del Sudáfrica–Canadá del domingo, con el que se abrían las eliminatorias, llegaba el momento de Brasil. Primer gran partido de esta ronda, por la envergadura del protagonista, que tenía enfrente a una Japón dispuesta a cumplir aquel sueño de Oliver y Benji de imponerse a la canarinha. Y hasta el inicio de la segunda parte parecía más que posible, porque Brasil hacía aguas por todas partes.
Con Raphinha lesionado y con muchas dudas aún con el estado físico de Neymar, Carlo Ancelotti volvía a encomendarse a los suyos: Vinicius y Casemiro. Eran los grandes líderes de esta Brasil que, con una selección que teóricamente parte un escalón por debajo de las grandes favoritas, no renuncia a conquistar el título 24 años después. Tuvieron que remangarse pero bien para mantenerse con vida.
La primera parte fue un auténtico desastre para la pentacampeona. Sólo parecían tener una máxima: la de nutrir de balones a un inspirado Vinicius que se ha echado a la espalda a este equipo durante la primera fase. Venía de hacer pleno en la fase de grupos, marcando ante Marruecos, Haití y Escocia, aunque en la primera mitad estuvo igual de apagado que el resto de sus compañeros.
Un Ancelotti sin ideas, se vio obligado a reaccionar. Todo porque Japón tomó la delantera. Ante un desdibujado centro del campo, aprovechó Kaishu Sano –que pudo ver la roja tras clavarle los tacos a Vinicius en el tobillo minutos antes– para adelantar a los nipones. Fue un golazo, tras cortar un contragolpe robando el balón en la medular y avanzar en conducción hasta las proximidades de la frontal. Tras casi 30 metros en carrera, disparó cayéndose, ajustándola al palo de Alisson, que no pudo evitar el gol.
Reacciona Ancelotti y vuela Brasil
No es que se le pusiera cuesta arriba a Brasil, es que las sensaciones no invitaban a pensar que fuese posible confiar en la remontada. Tenía que cambiar mucho las cosas Ancelotti, que metió a Endrick para el comienzo de la segunda parte. Sin apenas minutos en este Mundial, el delantero del Real Madrid, cedido en el Olympique de Lyon, entraba para intentar revolucionar el partido. Y lo cierto es que la canarinha reaccionó.
La segunda parte de los brasileños fue, desde su comienzo, un aluvión de ocasiones. Monólogo absoluto, basado en una intensidad en la presión que les permitía no salir del campo japonés. Acosaron la portería de un Suzuki que no pudo reaccionar mejor, evitando dos goles cantados. Contra lo que no pudo fue con un Casemiro imperial, que se impuso por alto para cabecear con violencia al fondo de la portería.
Con todo igualado, parecía cuestión de tiempo y Vinicius estuvo a punto de hacer el gol del Mundial. Espectacular la jugada arrancando desde tres cuartos para tirar un caño e irse en velocidad, condujo y encaró en el área, para zafarse de dos rivales con un recorte hacia fuera. La pegó con el exterior de la pierna derecha y, tras un toque de Suzuki, el balón se estrelló en la madera.
No dejó de intentarlo Brasil, que bajó la intensidad en el tramo final de la segunda mitad, ante unos japoneses que estaban completamente hundidos en su área y apenas tenían oportunidades de llegar al área rival. Apuntaba todo a la prórroga, tras cinco minutos de descuento, pero entonces llegó el momento de Martinelli. Bruno Guimaraes recibió en el interior del área y encontró solo ante Suzuki al del Arsenal, que no lo dudó y disparó a gol, rompiendo la ilusión de Japón en el último minuto del añadido.
Brasil ya está en octavos, como Canadá. Ha costado mucho, pero la selección de Ancelotti mantiene impoluto su sueño de ser hexacampeona. Si lo conseguirá el italiano o no es cuestión de tiempo. Ahora les toca esperar rival, que saldrá del Costa de Marfil–Noruega. En caso de que sean los vikingos de Erling Haaland, será una durísima piedra en su camino.