Holanda se pasea hacia la siguiente fase ante la débil Túnez
Holanda gana sin muchos esfuerzos por 1-3 a Túnez y termina primera del grupo F
La 'Naranja Mecánica' se cita con Marruecos en la siguiente fase
Japón y Suecia firman una paz que clasifica a ambos

Holanda avanza con paso firme. La Naranja Mecánica de Ronald Koeman arrasa en su camino a dieciseisavos de final, a los que llega ofreciendo un espectáculo ofensivo al que no muchos se acercan. La pobre Túnez no fue rival y se despide de este Mundial al que ni siquiera parece haberse presentado. Tres goleadas se han llevado los del norte de África, encajando, precisamente, en este encuentro (1-3) menos goles que contra Suecia y Japón.
Perdonaron mucho los Oranje, que terminaron luciéndose e intentando hacer absolutas acrobacias para redondear un partido que no tuvo historia. A los dos minutos ya lo ganaban, a los nueve lo dejaban visto para sentencia y, cuando lo necesitaron, volvieron a apretar para cerrar el encuentro. Eso sí, dos de los goles llegaron en propia puerta. Se los marcó Túnez en su propia portería. Pero eso es lo que menos importa. Qué verticalidad la de este equipo.
Dumfries y Aké por los costados, Reijnders por dentro, Gakpo –que tampoco tuvo su mejor noche– por un extremo… mucho potencial. Al que se suman además Malen y Brobbey, que fue el autor del único gol marcado por Holanda. Y qué gol. Antes, un centro tenso de Dumfries fue mandado al fondo de la red por Skhiri, pero el buen gol llegó a balón parado. El centro desde la frontal al que llega solo Van Dijk –otro que tal– para cruzarla de cabeza al palo contrario, donde la cazó de volea el delantero neerlandés.
Sentenciada parecía la cosa y Holanda se permitió el gestionar esa diferencia. Algún acercamiento peligroso, pero sin marcar. Tanto se relajaron que, ya en la segunda parte, llegaría el susto. A la salida de un córner apareció de cabeza Mastuori para dar a entender que esta selección no ha ido a Estados Unidos de vacaciones. Lo cierto es que no han estado ni cerca de competir.
El gol ponía en ese momento en un apuro a los de Koeman. Más que por poder empatar, porque Japón ganaba en el otro partido del grupo y un gol más nipón les hacía líderes. Entonces les tocó pisar el acelerador. Y no tardaron en resolverlo. Balón de Reijnders desde el córner, cabecea Van Hecke y, en un intento de despeje, Slimane la manda dentro.
Apretó Holanda para buscar ampliar su renta, pero no lo logró. Mandaron un balón al larguero y Memphis intentó al final un remate imposible. Terminaron levantando el pie por respeto a su rival, sabiéndose ya primera de su grupo. Tropezaron contra Japón, asustaron contra Suecia y se pasearon contra la débil Túnez. Ahora, Marruecos espera.