Haaland deja a Brasil en blanco
Un doblete de Erling Haaland al final del partido deja fuera del Mundial 2026 a Brasil
El noruego impuso su superioridad ante una 'canarinha' que firma su peor Mundial en 36 años

Erling Haaland es más que suficiente para esta Noruega. El delantero del Manchester City mete por primera vez a su selección en unos cuartos de final y lo hace a costa de la Brasil de Ancelotti. Con el italiano en el banquillo tampoco cambia la película de las últimas dos décadas. La canarinha hace mucho que no está para estas lides y por sexta ocasión consecutiva se ha vuelto a confirmar. Neymar marcó de penalti en el descuento, cuando apenas había tiempo para una machada.
Doblete del androide vikingo, que con dos golpes al final del partido mandó a Brasil de vuelta a Río con lo puesto. Un cabezazo en el 79′ y un misil de corto alcance en el último minuto terminan con las esperanzas de una canarinha que acabó desquiciada y en la que se demostró que la convocatoria de Neymar ha sido un absoluto error. No está tampoco para esto. Noruega sueña y espera a México o Inglaterra en cuartos.
Nueva York buscaba al tercer cuartofinalista de este Mundial 2026, tras la clasificación de Marruecos y de Francia para ellos. Se medía la pentacampeona, la Brasil de Ancelotti, que quería mantenerse con vida en busca de su sexto título, para poner fin a una sequía que dura ya 24 años; ante una Noruega que, de la mano de Haaland, soñaba con hacer un papel de relevancia en su primera cita mundialista en 28 años.
Sólo podía quedar uno y, por ello, los dos equipos salían con todo lo que tenían. Ancelotti se dejaba a un convaleciente Raphinha en el banco, junto a Neymar, pero ponía a Vinicius, Cunha, Martinelli y Rayan. Por su parte, su homólogo Solbakken ponía Odegaard de enganche y la pólvora de Nusa, Sorloth y, sobre todo, de Erling Haaland.
Un Haaland que era noticia antes del partido por su padre. «Está muy contento en el Manchester City, pero cualquiera quiere jugar en el Real Madrid», soltaba instantes antes de que rodara el balón. No sabemos si le veremos pronto por el Bernabéu, por el momento, lo que ha logrado es dejar en blanco a la Brasil más madridista de los últimos años, esa de Vinicius y de –veremos por cuánto tiempo– Carlo Ancelotti.
Noruega comenzó mejor
Marcó Noruega nada más comenzar el partido, pero el gol no subió al marcador. Tremendo el desajuste canarinho que aprovechaba Berg para llegar sin oposición al punto de penalti y ponerla en la escuadra. Un golazo que no valía por un fuera de juego previo. Pero era un aviso.
Y Brasil reaccionó. Vaya que si reaccionó. No tardaron en responder, con un balón a Matheus Cunha que, al intentar irse en el área fue derribado. Penalti de libro que, sin embargo, no pitó el colegiado. Necesitó ir al VAR para verlo y, entonces, no le hizo falta ver más de una toma para tenerlo claro. No lo tiró Vinicius, se lo dejó a Bruno Guimaraes, que tras una parainha –cómo no– lo falló. Nyland lo adivinó y detuvo un lanzamiento que dejó mucho que desear.
Comenzaba fuerte el partido, del que no se había jugado más de un cuarto de hora. Entonces ambos equipos quisieron ponerle freno. Sobre todo, una Brasil que cedió el dominio y confiaba en explotar su velocidad en las contras. Tenía el balón Noruega, pero apenas generaba, mientras que la verdeamarela sí que llegaba con peligro ante Nyland. Aunque no fue hasta la segunda parte cuando comenzaron a acosar la meta noruega.
Haaland arrasa a Brasil
Con Endrick ya sobre el campo, Nyland evitó el gol con un paradón, mientras que Haaland parecía dormido, sin apenas oportunidades de aparecer. Eso sí, la primera que tuvo, fue para dentro. Llegó tarde el gol, que prácticamente desahuciaba las opciones de Brasil en este Mundial. Cabezazo incontestable del vikingo ante el que nada podía hacer Alisson.
Ya con Neymar sobre el césped y en busca de la machada, Brasil tenía poco más de 10 minutos para empatar, ante una Noruega que se encerraba para defender con todo su ventaja. La tuvieron desde lejos, con una salvada espectacular de Nyland, y Casemiro puso un centro cerradísimo que parecía más un disparo con la intención de que alguien lo tocara, pero no pasó.
Alargaba las posesiones Noruega cuando tenía el balón, con Odegaard marcando el ritmo del juego para dejar correr el reloj. Se quedaba sin tiempo una Brasil que terminó despidiéndose de este Mundial por culpa de un jugador inconmensurable. Y es que Haaland recibió desde fuera del área y lanzó un misil raso que estuvo a punto de romper la red.
Porque marcaría Neymar, de penalti, tras un codazo en un salto sobre Casemiro, pero no serviría de nada. Noruega está por primera vez en cuartos de final, de la mano de un Haaland que suma siete tantos como Mbappé y Messi. Los vikingos, siguen remando.