INNOVACIÓN Y SEGURIDAD VIAL

Suena raro pero ya se está probando y podría llegar a España: líneas de color fluorescente en carretera

Este revolucionario sistema permite que el asfalto brille en la oscuridad sin necesidad de faros ni luces externas

Aunque mejora drásticamente la visibilidad, su elevado coste es el principal obstáculo para verlo en nuestras carreteras

El sencillo truco para sacar tu coche aparcado en un espacio muy estrecho sin dañarlo: lo vas a aplicar siempre

La seguridad en carretera podría estar a punto de brillar con luz propia, literalmente. En un esfuerzo por reducir los accidentes en tramos sin o con poca iluminación, varios países están experimentando con una tecnología que parece sacada de una película de ciencia ficción: líneas fluorescentes que absorben la luz solar durante el día y resplandecen al caer la noche.

Aunque en España todavía dependemos de la clásica pintura blanca, los resultados en otras partes del mundo ya están sobre la mesa de los expertos en seguridad vial. ¿Estamos ante el fin de las líneas blancas en carretera?

El experimento de Malasia: una guía luminosa en el desierto

El distrito de Hulu Langat, en Malasia, se ha convertido en el laboratorio mundial de esta tecnología. El gobierno local ha pintado un tramo experimental donde las líneas de la calzada emiten un resplandor nocturno que facilita el guiado de los vehículos. Los conductores que han probado la vía aseguran que la carretera es mucho más fácil de seguir en plena oscuridad, especialmente en zonas donde instalar alumbrado convencional es técnica y económicamente inviable.

El ministro de Obras Públicas del país, Alexander Nanta Linggi, ha destacado que este sistema es una solución brillante para las regiones rurales. Además, se ha comprobado que el material luminoso mantiene su eficacia incluso bajo la lluvia o en condiciones de baja visibilidad, situaciones donde la pintura tradicional suele «desaparecer» ante la vista del conductor.

El gran obstáculo: cuesta 18 veces más que la pintura blanca

A pesar de sus evidentes beneficios para la seguridad, el salto masivo a las carreteras de todo el mundo tiene un freno importante: el bolsillo. El coste de esta pintura fluorescente es significativamente más alto que el de la convencional. En Malasia, el presupuesto se dispara hasta los 876 euros por metro cuadrado, una cifra astronómica si la comparamos con los apenas 47 euros que cuesta la pintura blanca de toda la vida.

Este factor económico es el que, por ahora, mantiene a España a la espera. Sin embargo, países como Holanda y Australia ya han dado el paso de probarlo en sus carreteras. El estado australiano es el que más cerca está de una implantación a gran escala tras aprobar una inversión de 163 millones de euros en soluciones innovadoras de seguridad vial.

@motorpasion¿Qué te parecen estas carreteras que se iluminan de noche? #seguridad #carretera #noche #luz #dgt♬ sonido original – Motorpasión

¿Un futuro brillante para peatones y ciclistas?

La empresa australiana Tarmac Linemarking, pionera en su fabricación, asegura que este producto no solo es útil para grandes autopistas. Es una herramienta excepcional para carriles bici, pasos de peatones e intersecciones peligrosas. Al no depender de la electricidad ni del mantenimiento de bombillas, se presenta como una alternativa sostenible para municipios que quieran mejorar la visibilidad urbana sin disparar la factura de la luz.

De momento, en España tendremos que seguir confiando en nuestros faros, pero el éxito de estos test internacionales demuestra que el futuro de nuestras carreteras podría dejar de ser blanco para volverse fluorescente.