SEGURIDAD DE LAS BALIZAS V16

El peligro de las balizas V16: los expertos alertan de los serios problemas de salud que pueden provocar en estas personas

Cardiólogos alertan del riesgo magnético del imán de las balizas V16 para pacientes con enfermedades cardíacas

La alerta ha obligado a las autoridades sanitarias a emitir recomendaciones para evitar incidentes graves en carretera

Giro inesperado de la DGT: esto es lo que ocurre si pones los triángulos y la baliza a la vez

A partir del 1 de enero de 2026, la seguridad vial en España ha entrado en una nueva era con la obligatoriedad de las balizas V16 conectadas, un dispositivo diseñado para sustituir a los tradicionales triángulos de emergencia. Sin embargo, lo que se presentaba como un avance tecnológico para reducir atropellos en carretera ha comenzado a generar una inquietud inesperada en el ámbito sanitario.

Voces del sector médico han alzado la voz sobre un riesgo hasta ahora ignorado: la interferencia electromagnética que estos dispositivos podrían causar en pacientes con patologías cardíacas.

El foco del conflicto: la base magnética

La principal ventaja de las balizas V16 es su facilidad de uso. Basta con sacar el brazo por la ventanilla y colocarla sobre el techo del vehículo, donde se queda fijada gracias a un potente imán. Es precisamente este componente el que ha encendido las alarmas entre los especialistas.

Según advierten cardiólogos y cirujanos cardiovasculares, la intensidad del campo magnético necesario para asegurar el dispositivo al metal del coche puede ser suficiente para alterar el funcionamiento de marcapasos y desfibriladores automáticos implantables (DAI). Estos equipos médicos son extremadamente sensibles a las fuentes externas de magnetismo; una proximidad excesiva (como la que ocurre al manipular las balizas V16 con la mano para colocarla en el techo) podría desprogramar el dispositivo, detener su ritmo de estimulación o incluso provocar descargas inapropiadas en el paciente.

Un escenario de riesgo real

El peligro no es meramente teórico. En una situación de avería o accidente, el nivel de estrés del conductor aumenta, lo que sumado a la necesidad de manipular el dispositivo cerca del pecho, eleva las probabilidades de un incidente médico grave.

Expertos en la materia señalan que, si un paciente portador de estos implantes sufriera una arritmia en ese momento crítico, el fallo del dispositivo debido a la interferencia magnética de la baliza podría tener consecuencias fatales.

La respuesta de las autoridades

Ante esta situación, la Dirección General de Tráfico (DGT) se ha visto sorprendida por una problemática que no parecía estar en su hoja de ruta técnica. Aunque el organismo defiende la eficacia del sistema para evitar que los conductores caminen por la calzada, la falta de estudios previos sobre el impacto de estos imanes en usuarios vulnerables ha generado un vacío de seguridad.

Por el momento, la comunidad médica recomienda extremar las precauciones:

Este nuevo revés añade una capa de complejidad a una normativa que ya venía rodeada de debate por cuestiones de geolocalización y privacidad, situando ahora el foco en la necesidad de garantizar que la tecnología al servicio de la seguridad vial no se convierta, paradójicamente, en un riesgo para la salud de los conductores más vulnerables.