El PSOE y sus socios maniobran para que los separatistas tengan más prebendas económicas en el Congreso
Tener grupo propio implica más dinero y más tiempo en la tribuna de oradores

Casi todos los socios de Pedro Sánchez en el Parlamento han llegado a un acuerdo. Promoverán una reforma del Reglamento para rebajar los votos necesarios a fin de que las formaciones puedan constituirse en grupo parlamentario de cara a las futuras elecciones generales. El acuerdo, suscrito por ERC, Junts, Podemos, Compromís, Chunta Aragonesista y BNG, está ya en trámite, con el beneplácito de la Mesa del Congreso.
Los firmantes del acuerdo piden modificar el artículo 23 del Reglamento de la Cámara, para que todas estas formaciones tengan más fácil garantizar la existencia de sus propios Grupos Parlamentarios en la Cámara Baja. Para ello, proponen rebajar del 5% al 3% de los votos necesarios a nivel nacional. Esto facilitaría la posibilidad de formar grupo parlamentario propio en el caso de Podemos.
Además, pretenden reducir del 15% al 10% en cada una de las circunscripciones, algo que beneficiaría también y facilitaría el acceso al propio Grupo Parlamentario a otros de los firmantes, como Junts o ERC, que no concurren a las elecciones en toda España.
La diferencia entre tener un grupo parlamentario propio y no poseerlo y verse obligado a recalar en el Grupo Mixto estriba básicamente en dos cuestiones: más tiempo y visibilidad y más dinero asociado al grupo.
Los grupos parlamentarios disponen de un tiempo propio en las intervenciones, mientras que las formaciones que integran el Grupo Mixto se ven obligadas a repartirse los minutos. Por otra parte, las asignaciones económicas, salas de reuniones, despachos y asesores que obtiene cada grupo parlamentario también tienen una relevancia considerable para los diputados a la hora de organizarse.
Blindaje futuro
De salir adelante la Proposición de Ley, de cara a unas futuras elecciones, que Sánchez sigue sosteniendo que no se producirán hasta 2027, los grupos se beneficiarían de los cambios del Reglamento, estén como estén configuradas las mayorías en la Mesa, porque la constitución de los grupos parlamentarios es uno de los primeros trámites que se realizan al inicio de legislatura. Revertir esta reforma para exigirles condiciones más duras para acceder a su propio grupo requeriría demasiado tiempo.
Todos los grupos proponentes cuentan con el apoyo del PSOE. Aunque no se hayan sumado a la proposición de ley presentada conjuntamente, también cuentan con el apoyo del PNV y Bildu. Ambos grupos tienen representación en la presente legislatura, al igual que ERC y Junts, aunque su acceso a ellos fue diferente.
En la legislatura actual, ni ERC ni Junts cumplían por sí solos los requisitos establecidos en el Reglamento. Por ello se vieron obligados a recurrir a préstamos de parlamentarios, al inicio de la legislatura, del PSOE y de Sumar: cuatro diputados del PSC se integraron temporalmente en el grupo de Junts y dos de En Comú se sumaron provisionalmente al de Esquerra.
Una vez que se constituyeron los grupos y la Mesa del Congreso admitió esos préstamos, gracias a la mayoría que tienen PSOE y Sumar en este órgano, los diputados «prestados» volvieron a sus respectivos grupos de origen.