Trucos

El gesto que recomiendan todos los expertos en motor si vas a hacer un viaje largo: te puedes ahorrar más de 50 € en gasolina

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Con la subida constante de los precios del combustible, millones de conductores buscan alternativas para reducir el gasto en gasolina y al mismo tiempo prolongar la vida útil de su vehículo. La conducción eficiente no se refiere única y exclusivamente a ahorrar dinero, sino también a reducir la huella de carbono y, por ende, contribuir a la sostenibilidad. Afortunadamente, existen algunos trucos que todos los conductores pueden poner en práctica para ahorrar hasta un 25% en el consumo de combustible.

«Con los precios de la gasolina y el diésel en máximos históricos, una de las mejores bazas para reducir el consumo de nuestro vehículo, independientemente del tipo de motor, es la conducción eficiente. Un paquete de recomendaciones que permiten ahorrar hasta 500 euros al año, además de reducir las emisiones y alargar la vida útil de nuestro vehículo y de muchos de sus componentes», detalla la DGT.

Los mejores trucos para ahorrar en gasolina

Uno de los aspectos en el que más insisten los expertos es el peso del vehículo, ya que, cuando se viaja con el maletero cargado, el consumo se dispara entre uno y cuatro litros por cada 100 kilómetros y, además, aumenta el desgaste de los componentes del coche. Teniendo esto en cuenta, antes de emprender un viaje largo, es fundamental asegurarse de que sólo se lleva lo estrictamente necesario en el maletero.

En la misma línea, según el IDAE, conducir con una baca vacía puede incrementar el consumo hasta en un 20%, lo que equivale a aproximadamente 2,4 euros extra cada 100 kilómetros en un coche de gama media. ¿La razón? Cada accesorio que sobresale de la carrocería aumenta la resistencia al aire, por lo que el motor se ve obligado a trabajar más.

La presión de los neumáticos es otro aspecto a considerar. Según el RACE, «conducir usando neumáticos con una presión de 0,5 bares inferior a la recomendada por el fabricante hace que el consumo aumente en un 2% en áreas urbanas y un 4 % en las interurbanas». Además habría que tener en cuenta quecuando se viaja muy cargado, hay que aumentar dicha presión con la referencia del fabricante indicada en la tapa de la gasolina o en el marco de la puerta

Una vez en carretera, hay varios gestos que permiten un ahorro significativo. En primer lugar, es recomendable arrancar el motor sin pisar el acelerador. Además, apagar el motor en paradas de más de un minuto, como en semáforos o atascos prolongados, puede reducir considerablemente el gasto de combustible.

En cuanto a la elección de la marcha, «los motores actuales permiten y responden bien aunque circulemos en marchas largas a muy bajas revoluciones con el motor muy desahogado y consumiendo lo mínimo».  Como norma general, la primera marcha sólo se debe utilizar para iniciar el recorrido, pasando rápidamente a segunda. La tercera se introduce a partir de 30 km/h, la cuarta a 40 km/h, la quinta a 50 km/h y la sexta cuando se superan los 80 km/h.

Por otro lado, la climatización juega un papel crucial en el consumo de combustible. Abrir las ventanillas a velocidades superiores a 100 km/h puede incrementar el gasto hasta un 10%. «Conducir con las ventanillas bajadas hace que se provoque una mayor oposición al movimiento del vehículo. La fuerza de rozamiento del vehículo y el aire aumenta», recuerda la DGT. Mientras, encender calefacción o aire acondicionado aumenta el consumo en un 25%.

Finalmente, la DGT recuerda que «está comprobado que entre el 30 y el 50 % del gasto de combustible depende de la manera de conducir de su propietario. Por eso es necesario seguir unas pautas. Por ejemplo, conducir a una velocidad moderada y constante, sin altibajos ni cambios constantes de ritmo, y mantener la distancia de seguridad, lo que nos permitirá circular a una velocidad constante sin tener que ir pendiente del freno. En la salida de los semáforos se debe acelerar de una manera progresiva y cambiar aprovechando el mejor rendimiento del motor.

De lo contrario se va a llegar al siguiente semáforo algunos segundos antes que el resto, pero consumiendo tres veces más. También sería interesante, si es posible, anticiparse y dejar de acelerar al ver a lo lejos un coche, un camión o un autobús que circula más despacio para llegar con inercia en retención sin gasto de combustible».

Combustibles alternativos

Desde Europa se está fomentando el desarrollo de biocombustibles; combustibles obtenidos de manera renovable a partir de restos orgánicos. Uno de los más conocidos es el biodiésel, que se fabrica a partir de grasa animal o aceites vegetales. Mientras, el bioetanol es un alcohol que se obtiene a partir de maíz, sorgo, caña de azúcar o remolacha. Por su parte, el biogás es el resultado de la fermentación de los desechos orgánicos.

«La UE está tomando medidas para fomentar la adopción de combustibles alternativos, debido a la subida de los precios de los combustibles y en consonancia con los objetivos climáticos de la UE de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 55% para 2030».