La Guardia Civil lo deja claro: si tus ruedas tienen este símbolo, no necesitas cadenas para circular en nieve
Durante los meses de invierno, debemos estar preparados para conducir en condiciones climatológicas adversas, como la nieve. En este contexto, Rubén, Guardia Civil de Tráfico, insiste en la importancia de revisar si las ruedas tienen el símbolo 3PMSF, ya que, de ser así, no es necesario colocar cadenas para circular por la nieve. «Muchos creen que con cualquier neumático M+S, ya están cubiertos, y no es así», explica. El símbolo 3PMSF (Three Peak Mountain Snowflake) s una homologación oficial que certifica que ese neumático ha superado pruebas específicas de tracción en la nieve.
«El símbolo 3PMSF (del inglés, 3 Peak Mountain Snow Flake) se puede reconocer fácilmente: un copo de nieve rodeado de una montaña de 3 picos. Por norma, siempre va acompañado de la marca M+S. Para poder optar a este marcaje, el neumático debe haber sido sometido a pruebas según un método reglamentario normalizado y haber rendido de forma satisfactoria tanto en términos de movilidad como de seguridad sobre nieve».
El símbolo que deben tener las ruedas para conducir por la nieve
Durante años, los neumáticos con las letras M+S (Mud and Snow) se aceptaban como alternativa a las cadenas. Sin embargo, este distintivo por sí solo ya no basta. Sólo
los neumáticos con el símbolo 3PMSF están homologados según la normativa europea para circular en condiciones severas de nieve o hielo. Sin este símbolo, los conductores deben llevar cadenas o un sistema antideslizante homologado
Cuando la DGT activa restricciones por nieve o hielo, los vehículos deben usar cadenas o sistemas equivalentes si no tienen los 4 neumáticos 3PMSF. Entre las principales opciones se incluyen:
- Cadenas metálicas tradicionales: las más eficaces en nieve compacta o hielo, aunque más difíciles de montar y menos recomendables para asfalto limpio.
- Cadenas de tela: más ligeras, fáciles de colocar y adecuadas para uso ocasional; ofrecen buena tracción pero se desgastan con rapidez si la carretera está un poco limpia.
- Cadenas compuestas o híbridas: combinan estructura textil y elementos plásticos o metálicos para mejorar la adherencia y la durabilidad.
Cuando Tráfico exige el uso de cadenas o tener los cuatro neumáticos 3PMSF, no hacerlo puede acarrear una multa de 200 euros, sin retirada de puntos, y la prohibición de continuar la marcha. La DGT recuerda que «las cadenas o neumáticos equivalentes son obligatorios en los tramos señalizados o cuando las autoridades lo indiquen».
Consejos de la DGT
La DGT utiliza un código de colores para informar a los conductores sobre las condiciones de circulación y las restricciones necesarias.
- El nivel verde indica precaución inicial: la velocidad se limita a 100 km/h en autopistas y autovías, 80 km/h en el resto de vías, los camiones circulan por el carril derecho y se recomienda evitar puertos y seguir los partes meteorológicos.
- El nivel amarillo señala nieve parcial, prohibiendo camiones y vehículos articulados, mientras turismos y autobuses reducen su velocidad a 60 km/h y se aconseja extremar la precaución en curvas y descensos.
- El nivel rojo alerta de nieve abundante, permitiendo circular sólo con cadenas o neumáticos especiales a 30 km/h y prohibiendo la circulación de autobuses y camiones.
- Finalmente, el nivel negro indica circulación prohibida.
Con hielo o nieve en el asfalto, la conducción cambia por completo y que el coche tenga tracción delantera o trasera también condiciona bastante. Subiendo con un tracción delantera y neumáticos de verano, hay que ser muy suave con el acelerador y subir en una o dos marchas más largas de lo habitual. Con un tracción trasera, la situación podría complicarse. Pero si en vez de cuesta arriba, circulamos en una pendiente cuesta abajo, debemos recurrir a marchas cortas, a utilizar la retención del motor y a frenar lo menos posible y, de hacerlo, de una forma muy suave y delicada.
«En situaciones de suelo deslizante, como el que podemos encontrar con hielo o nieve en el asfalto, lo mejor será circular siempre con una marcha más de la que requiera la situación habitualmente. Esto va a permitir que el motor no se revolucione tanto y minimizará el patinaje de las ruedas de tracción.
Todo ello si rodamos en plano o con pendiente de subida, porque si lo que hacemos es bajar una pendiente sobre hielo o nieve, la recomendación es la contraria. Marchas cortas para retener el coche con el freno motor y frenar con el pie solo cuando sea totalmente imprescindible y de una forma muy suave. Si el coche es de cambio automático, estos sistemas ofrecen un modo hielo que ajusta el cambio de marchas y la marcha elegida de cara a lograr esa mínima pérdida de tracción», detalla Tráfico.
Por otro lado, durante la noche y las primeras horas de la mañana es habitual encontrarse con placas de hielo en la calzada. En caso de pillarnos desprevenidos, lo más prudente es levantar el pie del acelerador y no frenar hasta recuperar la adherencia. Al salir de la placa, debemos mantener las ruedas rectas y, si es necesario, corregir la trayectoria con el volante.
