Los coches más robados de España

Tener un coche es estar expuesto a tener un disgusto en forma de robo. Así es la triste realidad, pues los amigos de lo ajeno han existido siempre, y lo seguirán haciendo. Sin embargo, tener un modelo u otro puede hacer que tus posibilidades de sufrir una situación tan desagradable sean mayores o menores. Así lo atestigua el último informe realizado por la empresa de seguridad Techco Security, que como cada año ha elaborado un ranking de los coches más robados en España. En esta ocasión, hablaremos de lo recabado durante todo 2017.

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Lo primero que se concluye es que tu lugar de residencia influye bastante de cara a un posible robo de tu vehículo. En ese sentido, los ciudadanos de Madrid y Barcelona son los que más tienen que temer, con un 34% y un 15% respectivamente. Vamos, que casi la mitad de los robos de este tipo se producen en dos focos muy concretos del país. Por detrás se sitúan ciudades como Sevilla -8%- y Málaga -7%-.

¿Y cuáles son los modelos preferidos por los cacos? Parece ser que tenemos en nuestro país ladrones bastante patriotas, ya que son los Seat León e Ibiza los preferidos por ellos, protagonizando un 19% y un 15% respectivamente. El podio lo ocupa otro de esos populares vehículos que vemos cada día por las calles, el Volkswagen Golf, con un 7%.

Otro de los puntos interesantes del mencionado informe es el que nos indica en qué lugares es más común que se produzcan los robos de coches. Como podrás imaginar, la gran mayoría se produce cuando el vehículo está solo en la calle, lo que supone el 90% de los casos. Pero ojo, que también son bastante populares los robos exprés, aquellos que se producen cuando paras a repostar o dejas estacionado el coche brevemente para realizar alguna gestión.

¿Dónde acaban los coches más robados de España?

La gran mayoría de los coches más robados dentro de nuestras fronteras acaban en Europa del Este, donde existe un buen mercado de ventas para ellos. Una vez allí es muy difícil recuperarlos. También es común que los vehículos sustraídos sean vendidos posteriormente por piezas, sin olvidarnos de aquellos que son utilizados para atracos o alunizajes.
Por último, el informe nos habla de los métodos más comunes utilizados para robar los coches, llevándose la palma en este sentido la alteración de la electrónica mediante un escáner de frecuencia. Eso sí, también quedan una buena cantidad de cacos chapados a la antigua, que son los que dejan la sutileza a un lado para forzar la cerradura.