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Los veterinarios expertos coinciden: si tu perro hace agujeros en el jardín no lo hace sólo porque se aburra, en realidad es una señal de problemas de comportamiento

  • Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en periodismo de SEO y en información de actualidad. Con experiencia en comunicación empresarial y radio.

Una de las conductas más habituales de los perros es escarbar la tierra del jardín de su casa, ir al parque y arañar la tierra o incluso, rascar compulsivamente una cama. En un primer momento parece una muestra de mala conducta, pero en realidad tiene un significado más profundo que depende del contexto, la frecuencia y el estado emocional del animal.

¿Por qué tienen este comportamiento?

Los perros suelen interiorizar de manera natural excavar en la tierra. Esta actitud proviene de sus antepasados cuando utilizaban sus patas delanteras para remover tierra, crear refugios, esconder alimento o buscar pequeños animales. Aunque, la razón principal es porque esconden objetos valiosos para ellos. Un perro que excava en la tierra busca el mejor escondite para enterrar comida, huesos o juguetes. Un comportamiento que se relaciona con su instinto de guardar algo porque le llama la atención, para usarlo más adelante.

Por otro lado, el olfato también es un factor clave de la excavación, ya que detecta el rastro de un animal, comida u otro olor que les atrae debajo del suelo. Además, la temperatura es otra de las razones, sobre todo durante los días más calurosos para poder acceder a una superficie más fresca y al contrario en invierno. A su vez, las hembras que están próximas al parto presentan comportamientos de anidación y buscan rincones, mantas o crean un refugio donde proteger a sus cachorros.

Los problemas

El problema llega cuando esta conducta natural se transforma y se vuelve más intensa, es decir, un perro que escarba compulsivamente, destruye muebles, camas o jardines y es incapaz de parar debe acudir a la ayuda de un profesional. Una de las razones detonantes se encuentra en el aburrimiento, en concreto los perros que pasan mucho tiempo solos, escasean sus paseos o carecen de actividades estimulantes. Por eso, cavar les garantiza gastar energía y mantenerse ocupados, apareciendo agujeros en diversos lugares. Al mismo tiempo, la ansiedad o el estrés pueden ocasionar este comportamiento.

¿Cómo se diferencia?

La diferencia entre un comportamiento perjudicial y uno positivo se basa en la búsqueda guiada por el olfato y una conducta asociada con el aburrimiento. Es decir, si el animal sigue un rastro se focaliza en una zona concreta y si cava por falta de estimulación es más probable que vaya cambiando de lugar y haga numerosos agujeros. Por eso, la solución para esta conducta no es castigar al animal o gritarle porque no eliminaría la necesidad que experimenta el animal.

Los expertos aconsejan

Los especialistas aconsejan que la mejor forma de evitar este comportamiento es aumentar los paseos, incorporar juegos de olfato, ofrecer actividades de enriquecimiento y permitir momentos de exploración durante las salidas. Aquellas personas que tengan una casa con jardín pueden habilitar un sector específico donde su mascota pueda cavar tranquilamente, enterrando algún juguete o premio. Esto le enseña que ese espacio está permitido y satisface la conducta sin destruir otras zonas.

Un acto sencillo como escarbar no es ningún problema si no se vuelve intenso, pero en el momento en el que el perro se haga daño en las patas o presente cambios en su conducta lo más recomendable es consultar con un veterinario o con un profesional especializado en comportamiento canino.