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¿Cómo cuidar las plumas de los gallos? Los mejores consejos

Los gallos son un tipo de ave doméstica muy fácil de identificar por su característica cresta de color rojo. La cresta es muy llamativa, y es símbolo de dominio. El plumaje del gallo es distinto al de la gallina, aunque ambos mudan entre los meses de junio y octubre. Cuando este es brillante y fuerte, denota que el gallo tiene una buena salud, así que es importante saber cómo cuidar el plumaje del animal.

Alimentación

La calidad, el brillo y la fortaleza del plumaje de los gallos está directamente relacionado con lo que comen. Durante los meses de muda, debe recibir un mayor aporte de grasas y proteínas ya que requiere un mayor contenido nutricional. Además, es recomendable añadir semillas de girasol y soja a la dieta de los gallos. Para mejorar el estado de sus plumas, algunos veterinarios recomiendan la inyección del complemento vitamínico B12 500.

Hábitat

Es lo que se conoce como individualización, y consiste en separar tanto al gallo como a la gallina en jaulas distintas. Es la mejor forma de evitar que ambos dañen el plumaje del otro cuando se está en etapa de cambio de plumas.

Apareamiento

Algunas personas desconocen que cuando un gallo cambia de plumas, se debe evitar el apareamiento. Esto sería una pérdida de tiempo, ya que es imposible la reproducción en ese momento. Además, afectaría a la salud de las plumas del gallo y de la gallina.

No tocar el plumaje

Cuando los gallos comienzan a mudar su plumaje, hay que evitar tocarlos o acariciarlos. En las primeras etapas, las plumas son débiles y esto puede afectar su correcto crecimiento. Poco a poco, van apareciendo sus interesantes colores.

Existe la creencia general de que los gallos son animales agresivos y apáticos. Sin embargo, si se les cría como es debido desde jóvenes, es posible que en la edad adulta sean cariñosos con las personas que les cuidan. Es más, algunos estudios han demostrado que los gallos pueden tener un comportamiento muy parecido al de los perros.

Del mismo modo que sucede con las gallinas, la alimentación de los gallos debe estar basada en plantas e insectos, teniendo en cuenta que a estos animales no les gustan los sabores salados. Por supuesto, necesitan agua limpia y fresca a su disposición en todo momento.

Por último, cabe señalar que los gallos tienen una esperanza de vida que oscila entre los 10 y los 12 años.