El pueblo de Madrid que pasará de 11.000 a 63.000 habitantes en tiempo récord: gracias a una transformación histórica
El desarrollo urbanístico proyectado hace años sale adelante y hará crecer la población de Brunete
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Madrid lleva tiempo creciendo, aunque no al mismo ritmo para todos los pueblos y municipios. Mientras algunas zonas han concentrado gran parte del desarrollo urbanístico, otras han permanecido casi al margen. Sin embargo ese equilibrio empieza ahora a romperse y Brunete es uno de los ejemplos más claros ya que este municipio del oeste madrileño se enfrenta a un cambio que puede alterar por completo su tamaño y su forma de vida.
Hoy tiene poco más de 11.000 habitantes y conserva todavía ese ambiente de pueblo donde todo está cerca y el día a día transcurre sin grandes sobresaltos. Sin embargo, el proyecto urbanístico que se ha reactivado plantea la construcción de más de 17.500 viviendas, lo que supondría un crecimiento de población que podría alcanzar más de 63.000 vecinos. De este modo, Brunete dejaría de ser ese punto intermedio entre lo rural y la periferia para convertirse, poco a poco, en una ciudad con otro ritmo y otras exigencias.
El pueblo de Madrid que pasará de 11.000 a 63.000 habitantes en tiempo récord
Brunete se sitúa a unos 30 kilómetros de Madrid, lo suficientemente cerca como para depender de la capital, pero sin haber desarrollado una infraestructura similar a la de otros municipios del entorno. Aquí no hay grandes centros comerciales ni una oferta de ocio destacada, algo que los vecinos llevan años asumiendo como parte del propio carácter del pueblo.
En la práctica, eso se traduce en un día a día bastante sencillo. Comercios de proximidad, bares de siempre y servicios básicos cubren la mayor parte de las necesidades. Para todo lo demás, desde hacer compras más grandes hasta acudir a determinados servicios, lo habitual es desplazarse a localidades cercanas. Ese modelo, que para algunos resulta cómodo y para otros se queda corto, es precisamente el que está a punto de cambiar. El desarrollo urbanístico no solo implica construir viviendas, sino transformar el municipio en algo muy distinto a lo que ha sido hasta ahora.
Un proyecto que vuelve años después
El plan de Nuevo Brunete no es nuevo sino que es uno de esos proyectos que quedaron sobre la mesa tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y que, durante años, permanecieron paralizados. La diferencia es que el contexto actual ha cambiado y la necesidad de vivienda ha vuelto a ponerlos en marcha. La previsión es levantar 17.572 viviendas repartidas en distintos sectores, la mayoría de carácter residencial. Si se aplica una media de tres personas por vivienda, el crecimiento es evidente con más de 50.000 nuevos vecinos que se sumarían a la población actual.
No todos los ámbitos son iguales ya que habrá zonas con un peso importante de vivienda protegida, como el SR-1, y otras en las que participan grandes promotoras o fondos de inversión. En total, el plan contempla un 42,4% de vivienda protegida, una cifra relevante en el momento actual, donde la demanda de vivienda asequible sigue muy por encima de la oferta.
El trasfondo es la falta de vivienda en Madrid
Lo que ocurre en Brunete no se entiende sin mirar a la capital. El encarecimiento de la vivienda en Madrid ha ido empujando a muchas personas a buscar alternativas cada vez más lejos, lo que ha reactivado proyectos que llevaban años guardados en un cajón.
No es el único caso ya que otros municipios como El Molar, Paracuellos de Jarama o Tres Cantos están planteando desarrollos de gran tamaño para absorber parte de esa demanda. La expansión vuelve a coger velocidad, aunque con el recuerdo todavía presente de lo que ocurrió en la anterior burbuja inmobiliaria. Ahí es donde surgen también las críticas. Algunos colectivos advierten de que se están recuperando modelos de crecimiento muy similares a los del pasado, con el riesgo de repetir errores si no se planifica bien el desarrollo. Sin embargo el Ayuntamiento ha señalado que la construcción se desarrollará de forma progresiva a lo largo de 15 o 20 años, de modo que muchos prefieren esperar a ver cómo evoluciona.
Un cambio que marcará el futuro del municipio
Desde el Ayuntamiento, como informa El País, la alcaldesa Mar Nicolás ha defendido también el proyecto como una oportunidad para atraer a familias y jóvenes, y para posicionar a Brunete dentro del crecimiento de Madrid. La idea es convertir el municipio en un lugar con más opciones, sin depender tanto de otros núcleos cercanos. El reto, sin embargo, es evidente. Un crecimiento de este tamaño exige adaptar infraestructuras, transporte y servicios a una realidad completamente distinta. Si no se hace bien, el riesgo de que el desarrollo se descontrole está sobre la mesa.
En cualquier caso, Brunete ya no es sólo ese pueblo tranquilo que muchos conocen. Está en un punto de inflexión y lo que ocurra en los próximos años definirá si mantiene parte de su esencia o si termina transformándose por completo en una nueva ciudad dentro del mapa de Madrid.