Joe Fournier, empresario multimillonario, sobre la elección de Madrid para su negocio: «Es una de las grandes capitales de Europa, vibrante, sofisticada y llena de vida»
Para Fournier, Marbella y Madrid representan dos piezas de una estrategia de crecimiento que pretende seguir desarrollándose durante los próximos años

Hay quienes construyen su fortuna desde un despacho y quienes lo hacen sobre un ring. Joe Fournier pertenece a la segunda categoría. Boxeador profesional en activo y empresario millonario hecho a sí mismo, ha desarrollado una trayectoria que combina el deporte profesional con el mundo de los negocios y que ahora le lleva a afrontar un nuevo reto: conquistar el mercado español del lujo.
Fournier es el fundador de Bonbonniere, una marca internacional de ocio y lifestyle de lujo que ya está presente en destinos como Mykonos y Tulum y ahora, en España. Su primera gran apuesta ha sido Marbella, en el espacio que durante años ocupó la mítica discoteca Olivia Valere.
Pero el proyecto va mucho más allá de una nueva discoteca. El empresario británico tiene una ambición mucho mayor: convertir Bonbonniere en una marca global de estilo de vida que englobe restaurantes, ocio, hoteles, residencias y experiencias vinculadas al lujo.
Joe Fournier, del boxeo profesional al negocio del lujo
La trayectoria de Joe Fournier se mueve entre dos mundos aparentemente muy diferentes. Por un lado, el del boxeo profesional, donde continúa en activo; por otro, el empresarial, donde ha construido una fortuna y ha desarrollado diferentes proyectos vinculados al lujo y al entretenimiento.
Ahora ambos caminos confluyen en Bonbonniere, una marca con la que pretende trasladar a España un concepto que ya ha desarrollado en algunos de los destinos internacionales más exclusivos.
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Para Fournier, sin embargo, el objetivo no es simplemente abrir establecimientos en diferentes ciudades del mundo. Su estrategia pasa por construir una marca reconocible y asociada a una determinada manera de entender el lujo.
«Mi ambición nunca ha sido crear la mayor empresa del sector del entretenimiento prémium, sino ir más allá y articular una de las marcas de estilo de vida de lujo más respetadas del mundo», explica.
Una visión que pretende abarcar restaurantes, entretenimiento, hoteles, complejos residenciales y experiencias. El objetivo, asegura, es que cada proyecto tenga sentido dentro de una estrategia mucho más amplia.
Por qué Joe Fournier ha elegido España para expandir Bonbonniere
Después de su presencia en destinos como Mykonos y Tulum, España se ha convertido en uno de los mercados prioritarios para Bonbonniere. Fournier asegura que la elección no responde únicamente al momento de popularidad que atraviesan determinados destinos españoles, sino a una visión de futuro.
«España siempre ha formado parte de nuestra visión a largo plazo», afirma el empresario.
De hecho, Fournier asegura que uno de los criterios fundamentales a la hora de elegir una ciudad no es su éxito actual, sino su capacidad para mantenerse como destino internacional durante las próximas décadas.
«No elegimos ciudades porque estén de moda, sino porque creemos que seguirán estando entre los mejores destinos del mundo dentro de veinte años», señala.
En el caso de España, el empresario destaca la combinación de factores que considera esenciales para el desarrollo de una marca internacional de lujo: cultura, gastronomía, clima y atractivo internacional.
Pero existe otro elemento que considera especialmente importante: la capacidad del país para recibir y atender al visitante.
«Y lo que es más importante, España sabe lo que es la hospitalidad. Forma parte de su identidad», apunta.
Por eso, el desembarco español no se plantea como una operación aislada. Para Fournier, Marbella y Madrid representan dos piezas de una estrategia de crecimiento que pretende seguir desarrollándose durante los próximos años.
Marbella y Madrid, dos apuestas diferentes para Bonbonniere
Marbella ha sido la primera gran parada de Bonbonniere en España, pero no la única. La compañía también tiene la mirada puesta en Madrid, dos ciudades que Fournier considera complementarias precisamente por sus diferencias.
«Marbella y Madrid no podrían ser más diferentes, y precisamente por eso se complementan tan bien», explica.
La ciudad malagueña representa para él uno de los grandes destinos de lujo de Europa. Su carácter internacional y la llegada constante de empresarios, deportistas, artistas y familias de diferentes países encajan, a su juicio, con el concepto que quiere desarrollar con Bonbonniere.
«Marbella es uno de los principales destinos de lujo de Europa», asegura Fournier, que destaca también su clima, su oferta y la búsqueda de privacidad y experiencias exclusivas por parte de quienes la visitan o residen en ella.
Madrid responde a un perfil diferente. La capital española permite a la marca acercarse a un público distinto y desarrollar una actividad menos vinculada a la temporada turística.
«Madrid, por su parte, es una de las grandes capitales de Europa. Es una ciudad vibrante, sofisticada y llena de vida durante todo el año», afirma.
La elección de ambas ciudades responde así a una estrategia que va más allá de la apertura de dos locales. «Juntas, representan dos de los mercados de estilo de vida más sólidos del sur de Europa», sostiene Fournier.
¿Habrá más aperturas de Bonbonniere en España?
La llegada a Marbella y Madrid podría ser solo el comienzo de la expansión de Bonbonniere en España. Fournier reconoce que la compañía analiza nuevas oportunidades tanto dentro del país como en otros mercados internacionales.
Por ahora, evita adelantar cuáles serán las próximas ciudades, pero deja claro que España ocupa un lugar importante dentro de sus planes.
«Evaluamos continuamente oportunidades tanto en España como a nivel internacional, pero cada proyecto debe potenciar la marca y contribuir a nuestra visión a largo plazo», explica.
La filosofía es la misma que ha marcado su estrategia desde el principio: no crecer únicamente por crecer, sino construir una marca que pueda mantenerse en el tiempo.
El empresario resume así el objetivo que persigue con Bonbonniere: «Si, dentro de unos años, la gente asocia Bonbonniere con la excelencia, la confianza y los recuerdos imborrables, sabremos que hemos logrado lo que nos propusimos construir».