Investigación
EXCLUSIVA

El vídeo de la segunda denunciante de Julio Iglesias revela que no relató ante la fiscal ningún abuso sexual contra ella

La fiscal la presentó como víctima de agresión sexual, pero Laura solo relató "un ambiente de humillación"

  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora en Telecinco, Cuatro y Telemadrid. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Televisión por la Universidad Católica de Milán. Anteriormente trabajó en Mediaset Italia. Contacto: irene.tabera@okdiario.com

OKDIARIO ha tenido acceso al vídeo íntegro de la declaración de «Laura», la fisioterapeuta venezolana, ante la teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Marta Durántez. La fiscal presenta a la testigo desde el primer minuto como «víctima de un delito, en concreto contra la libertad sexual». Sin embargo, en ningún momento «Laura» relata un episodio de agresión, tocamiento o abuso sexual cometido directamente contra ella.

La fiscal le pregunta si se ratifica en la denuncia presentada contra Julio Iglesias. «Laura» responde con un escueto «Sí, correcto». Y ante la siguiente pregunta de si mantiene la denuncia que presentó vuelve a contestar «Sí». A partir de ahí, su testimonio se despliega durante más de media hora sin que en ningún pasaje describa un episodio de naturaleza sexual sufrido en primera persona.

Agresiones, pero verbales

«Laura» describe en la mayor parte de su declaración el trato que recibía en la casa del cantante, pero siempre en clave de maltrato verbal o laboral. Sobre su primer periodo de trabajo asegura: «Las agresiones verbales de él hacia mí eran muy fuertes y eran diarias. Digamos que todos los días era un caos».

Relata también las amenazas que recibió cuando decidió quedarse en República Dominicana por su cuenta en lugar de regresar a Colombia: «Me amenaza con que me va a llevar con policías al avión […], que me iba a asegurar de que yo me montara, que me escoltaran dos policías». Y describe el momento en que Julio Iglesias la llamó furioso al descubrir, a través de redes sociales, que seguía en el país: «Me llama y me insulta, que yo era una boluda de mierda, que yo lo engañé».

Sobre su trabajo como fisioterapeuta, cuenta cómo el cantante reaccionaba cuando ella intentaba corregir sus ejercicios: «Me bateaba, me batía las cosas, me decía que yo era una bruta […] me grita, me manotea que yo soy una bruta, que él es el que sabe». Y resume el ambiente general de la casa con una frase que repite en distintos momentos de la declaración: «Es una casa donde se normaliza el maltrato. Te grita, te humilla, te minimiza y es algo normal».

Lo que nunca aparece: tocamientos, besos o el episodio de los pezones

En su testimonio público, recogido por elDiario.es, «Laura» ofreció un relato muy distinto y mucho más grave. Según contó a ese medio, Julio Iglesias «la manoseó y besó sin su consentimiento» y llegó a «retorcerle con fuerza los pezones» mientras la ayudaba con su terapia en la piscina: «Me los aprieta durísimo […] Y le digo: ‘Me duele’. Porque no es solamente que te toque, es que te lastima, ¿me entiendes? Me dice: ‘Es que tienes los pezones grandes’, y sigue como si nada». El reportaje recoge además que el cantante la presionó para hacer un trío el último día que trabajó para él, algo a lo que ella se negó, y que la acosaba con «preguntas morbosas sobre su vida íntima».

Ninguno de estos episodios —los tocamientos, los besos no consentidos, el episodio de los pezones, la presión para el trío— aparece mencionado, ni siquiera de forma indirecta, en la declaración que «Laura» prestó ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional bajo juramento de decir la verdad.

Cabe la posibilidad de que esos hechos constaran ya por escrito en la denuncia inicial y que la fiscal, siguiendo el criterio de evitar la revictimización, considerara innecesario que la testigo los repitiera de viva voz.

Pero llama la atención que, tratándose de agresiones sexuales físicas directas —no de un ambiente hostil genérico—, ni el Ministerio Público ni la propia defensa de la testigo dedicaran una sola pregunta explícita a que «Laura» confirmara ante la instructora, bajo juramento, los episodios que meses antes había detallado públicamente a elDiario.es.