Investigación
'Caso Íñigo Errejón'

La víctima y los testigos de la patada identifican a Errejón ante la juez como autor de la agresión

La Policía Científica recibe orden de aclarar las imágenes de aquella noche

El Juzgado de Instrucción número 16 de Madrid tomará declaración este jueves por la mañana a la víctima y denunciante del líder de Más País Íñigo Errejón, que lo denunció por una supuesta agresión el pasado 2 de mayo en el madrileño barrio de Lavapiés. También pasarán por Plaza de Castilla dos de los testigos de la agresión denunciada. Ambos serán preguntados sobre si se ratifican en su versión ante la Policía: la de que vieron a Errejón lanzar la patada contra el vecino de Lavapiés. Mientras, la juez ya ha ordenado a la Policía Científica que aclare las imágenes tomadas por las tres cámaras que están en la zona.

Ante la juez Margarita Valcarce, primero declarará A.D.C., vecino de 67 años que asegura en su denuncia que la noche de los hechos recibió una patada del diputado en su barriga que ha tenido fatales consecuencias. Entre ellas, que debió suspender la quimioterapia que recibía como tratamiento contra un cáncer de colon para ser operado de urgencia de la hernia agravada por la patada.

Sin embargo, según ha podido saber OKDIARIO, esa intervención se ha tenido que retrasar precisamente por la interferencia de los medicamentos de la quimioterapia en su cuerpo y el factor de riesgo que presenta el hombre por razones de edad y anteriores intervenciones relacionadas con la cardiopatía que padece.

Después de la víctima declararán dos testigos: M.A.R. y R.I.J. El primero fue quien usó el teléfono móvil de la víctima para llamar al 091 y que el telefonista del 091 describió como “en estado ebrio”. El segundo es un vecino de la zona que no conoce de nada a la persona agredida, pero que presenció cómo Íñigo Errejón y otras dos personas, varones, huían del lugar de los hechos desde la esquina de la calle de la Fe con Buenavista, en dirección a la calle Salitre aquella noche.

Así quedó el agredido.

Para empezar, estas declaraciones desmentirán las informaciones que apuntan a que la víctima de Errejón estuviera bebida aquella noche, según el agente que atendió una de las llamadas al 091. Para empezar, el denunciante nunca hizo esa llamada y además, su tratamiento médico le impedía consumir alcohol, esa noche y todas. Fue uno de los testigos quien llamó al 091 y lo hizo visiblemente nervioso.

Según el atestado policial de los funcionarios que visionaron las imágenes tomadas en la zona, el diputado se da la vuelta en varias ocasiones y se dirige “de manera desairada” hacia el lugar de donde viene, aunque según ha podido conocer OKDIARIO, en realidad el diputado parece retar a quienes hacía un rato había agredido, supuestamente.

Tras la publicación de la denuncia por este diario el diputado Errejón salió 24 horas después en rueda de prensa para tildar los hechos de «denuncia falsa» y el fundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, atacó al periódico que había revelado esta exclusiva.

La Policía Científica

Pero la investigación de Policía Nacional puede dar un vuelco con la intervención del grupo de Policía Científica, tal y como ha pedido la víctima y ha ordenado la juez, para tratar de mejorar las imágenes tomadas aquella noche, ya que, según adelantó OKDIARIO, al menos una de las cámaras, en concreto la situada en la esquina de la calle de la Fe con la calle del Ave María, sí ha tomado imágenes que pudieran ser relevantes para la causa, a falta de realizar algunas comprobaciones que la juez tendrá que tutelar.

Según la denuncia presentada por A.D.C. el 3 de mayo a la una y ocho de la madrugada, los hechos sucedieron poco antes de las 11 de la noche del 2 de mayo, unas dos horas antes de acudir a dependencias policiales para denunciarlo. Esta hora coincide con las grabaciones recogidas por las cámaras.

Por eso, es ahora cuando la juez deberá esperar al peritaje de las imágenes captadas. Aunque, fuentes del sector audiovisual consultadas por OKDIARIO, explican que existen maneras muy eficaces de mejorar las condiciones de luminosidad y definición de las grabaciones en discordia para averiguar si lo que se ve en las imágenes, cuyo movimiento concuerda con lo denunciado por el vecino de Lavapiés, puede llegar a apreciarse de manera indubitada.

Sin duda sería la prueba definitiva que apuntalaría lo explicado por el denunciante, los dos testigos que identificaron a Errejón, una más que vio la pelea y lo interpretado por los policías que analizaron las imágenes en un primer visionado. Los policías, no sólo identificaron a Íñigo Errejón, sino que describieron la variación de comportamiento del diputado en la toma previa a la presunta patada y la posterior. En esta última redactaron que hasta en las cámaras era visible que se marchaba alterado de la escena.

Todos los testigos de la acusación e incluso el propio Íñigo Errejón cuentan los hechos similares en el mismo lugar, fecha y hora, a excepción del instante preciso de la patada. Mientras denunciante y dos testigos dicen que sí existió, Íñigo Errejón lo niega. Se desconoce qué dicen los acompañantes de aquella noche del diputado porque ni siquiera han sido identificados, así que por el momento es la palabra de tres personas contra Errejón.

Atestado policial

Los hechos se produjeron, según la denuncia, al final de la jornada en la que se celebraba la festividad de la Comunidad de Madrid. Apenas quedaban, además, 24 horas para las elecciones en la Comunidad de Madrid.

Fue entonces cuando el denunciante asegura que se cruzó con el líder de Más País en una céntrica calle de Madrid, “que iba en compañía de una joven rubia con el pelo recogido en un moño”, según el documento policial, aunque ahora se ha podido comprobar que Errejón sólo se encontraba en compañía de dos varones y la mujer rubia era una viandante.

Los juzgados de Plaza de Castilla.

El denunciante, siguiendo el relato de los hechos, explicó a la Policía que decidió dirigirse a Errejón para pedirle hacerse una foto con él. La víctima, que padece una hernia muy visible en su vientre a consecuencia de una operación de cáncer de colon, presentó la denuncia ante un inspector jefe de la Policía Nacional de la comisaría de Centro. En la misma se recoge que todo comenzó cuando el diputado Errejón se negó a hacerse la foto con este vecino del barrio de Lavapiés, que paseaba a su mascota en compañía de otro residente en la zona. Según explicó A.D.C. a OKDIARIO, Errejón se negó a fotografiarse, argumentando que “a partir de las diez de la noche no trabajo”, aunque el texto de la denuncia recoge sólo la frase «yo a estas horas no trabajo».

Entonces, sin mediar palabra, según obra en la denuncia policial, Íñigo Errejón le propinó una patada en la barriga. El hombre, según él mismo explicó a los agentes, se quedó bloqueado por la situación, pero no llegó a caer al suelo. Sin embargo, su acompañante realizó desde el teléfono móvil de A.D.C. una llamada al 091 de la Policía, tras producirse los hechos. La llamada quedó registrada en la base de datos de la Policía junto con la de otra residente en la zona.

Mientras tanto, sigue explicando la denuncia, tanto el diputado Errejón como las cinco personas que le acompañaban abandonaban el lugar en dirección a la calle Salitre sin interesarse por el estado de salud de este hombre de 67 años, que fue asistido por la dotación de un zeta de la Policía, que le recomendó acudir a comisaría a interponer denuncia.

Todo apunta a que, con una denuncia, varios testigos y unas completas diligencias policiales sobre la mesa, Errejón tendrá que pasar por el juzgado sí o sí para defender su versión de los hechos.

Pero para ello, la juez tendrá que mandar un suplicatorio al Tribunal Supremo, que a su vez lo reenviará al Congreso, que decidirá si Errejón debe ser sometido o no a investigación judicial por su especial condición de aforado. Todo ello, en el caso de que el propio diputado niegue la participación en estos hechos. Si los reconoce, el escenario será otro.