Las cloacas del PSOE

Leire Díez llevaba directamente a Ferraz los informes de la cloaca y los dejaba a Cerdán o a su secretaria

El auto de Pedraz documenta más de 22 reuniones entre Cerdán y Díez en Ferraz

Santos Leire
Luis Balcarce

La fontanera del PSOE, Leire Díez, acudía personalmente a la sede del partido en la calle Ferraz para entregar los informes resultantes de las operaciones de la cloaca, depositándolos directamente en manos de Santos Cerdán o, en su ausencia, de su secretaria, Covadonga San Pedro Pascual. Esto confirma que Ferraz, el corazón del aparato socialista, era el centro neurálgico de recepción del material elaborado por la presunta organización criminal. La fontanera no trabajaba al margen del PSOE: trabajaba para el PSOE.

Cerdán, en su condición de secretario de Organización, recibía de primera mano el resultado de las operaciones desplegadas por Díez contra jueces, fiscales y mandos de la Guardia Civil. El hecho de que la fontanera acudiera físicamente a Ferraz para depositar la documentación —en lugar de utilizar canales digitales o intermediarios— ya no deja ningún margen de duda de que la operadora tenía acceso directo al despacho del número tres del PSOE.

Más de 22 reuniones

El auto de Pedraz documenta las más de 22 reuniones mantenidas entre Cerdán y Díez en Ferraz, encuentros que «habrían servido para la coordinación y dación de cuentas efectuada por Leire». La entrega de los informes en Ferraz encaja en esa dinámica de supervisión continua que el secretario de Organización ejercía sobre las operaciones de la cloaca.

Cuando Cerdán no se encontraba disponible, era su propia secretaria, Covadonga San Pedro Pascual, quien recibía y custodiaba la documentación. De esta forma, el sistema estaba perfectamente engrasado dentro de la estructura del partido. La secretaria del dirigente socialista era un eslabón más de la cadena.

La sede de Ferraz no sólo servía para celebrar las reuniones de coordinación, sino también como punto de entrega y archivo de los informes elaborados por Díez. El magistrado Santiago Pedraz establece que Cerdán había puesto «a disposición de la estructura criminal la propia estructura del partido», que «desde sus inicios soportó el coste de la actividad investigada».

Esta utilización de las dependencias del partido para recibir el material de la cloaca refuerza la tesis de Pedraz de que la organización criminal se nutría de los recursos del PSOE: personal, instalaciones, medios logísticos y, según el auto, financiación a través de facturas «mendaces» tramitadas por la gerente Ana María Fuentes Pacheco.

Díez ejecutaba las operaciones sobre el terreno, elaboraba los informes, los llevaba físicamente a Ferraz y los depositaba en manos de Cerdán o de su secretaria Covadonga San Pedro Pascual, y el secretario de Organización daba cuenta al «one».

Lo último en Investigación

Últimas noticias