Investigación
'CASO JULIO IGLESIAS'

La denunciante de Julio Iglesias invitaba desde Only Fans a tener sexo con ella el año de las ‘agresiones sexuales’: «¿Te gustaría…?»

La ex empleada que acusa a Julio Iglesias de tratarla "como esclava" subía contenido sexual explícito a OnlyFans

La ex empleada de Julio Iglesias: «Quiero desearle feliz año pero seguro que no quiere saber de mí»

Las contradicciones en el caso de acoso sexual contra Julio Iglesias se multiplican. OKDIARIO ha tenido acceso a pruebas que demuestran cómo «Rebeca» —la segunda ex empleada que acusa al cantante de haberla tratado «como una esclava» y someterla a vejaciones— mantenía activa una cuenta de OnlyFans con contenido sexual explícito durante el mismo periodo en que, según su denuncia, se sentía «como un objeto» y sufría vejaciones sexuales por parte del artista.

En junio de 2021, mientras todavía trabajaba para Julio Iglesias, «Rebeca» publicaba en OnlyFans mensajes de contenido sexual explícito dirigidos a sus suscriptores: «¿Te gustaría… dentro de mí?», escribía en uno de sus posts. La fecha coincide exactamente con el periodo en el que, según su propio testimonio, estaba siendo víctima de acoso sexual y maltrato laboral en la mansión del cantante en Bahamas.

Fotos eróticas en la «casita del terror»

Pero la contradicción va más allá. Según ha adelantado Libertad Digital, «Rebeca» se hacía fotografías de contenido erótico para su cuenta de OnlyFans dentro de la propia mansión de Julio Iglesias en Lyford Cay (Nasáu, Bahamas), la misma residencia que ella describe en su denuncia como una «casita del terror».

La ex empleada utilizaba las instalaciones de la propiedad del cantante —piscinas, jardines, interiores— como escenario para producir contenido sexual que después monetizaba en la plataforma de suscripción. Esta actividad se desarrollaba paralelamente a su trabajo como empleada doméstica, en un contexto que ella misma califica ahora de opresivo y vejatorio.

«Me sentía como un objeto, como una esclava»

En su denuncia, «Rebeca» declara haberse sentido «como un objeto, como una esclava» durante el tiempo que trabajó para Julio Iglesias. Sin embargo, las evidencias muestran que simultáneamente gestionaba un negocio personal de contenido sexual explícito, utilizando precisamente la imagen de su propio cuerpo como producto comercial y empleando para ello las propias instalaciones de quien ahora señala como su agresor.

Esta revelación se suma a las evidencias ya publicadas por OKDIARIO sobre los mensajes afectuosos que «Rebeca» enviaba al entorno de Julio Iglesias hasta dos años después de haber dejado su empleo, manifestando su deseo de verle y expresando frases como «lo quiero mucho» o «estoy a la orden».