Víctor Cortizo (UFV): «China es la gran víctima colateral del ataque de Trump a Irán»
"Estoy completamente convencido de que Irán sabe que en el fondo está solo"
"Militarmente, para un ejército como el israelí o el americano, Irán no es una amenaza"
Mientras el mundo mira a Teherán, Víctor Cortizo, director del Grado en Relaciones Internacionales de la Universidad Francisco de Vitoria, señala a Pekín como el actor que más tiene que perder en este conflicto. El 80% del petróleo que exporta Irán va a China. Una alianza estratégica de 25 años firmada en 2021 está en juego. Y el control chino sobre Oriente Medio, construido pacientemente durante décadas, podría desmoronarse si Washington logra lo que busca: un Irán que mire hacia Occidente.
P.- ¿Por qué este momento para hacer este ataque contra Irán? ¿Cuáles diría que son las causas que han motivado a que Estados Unidos haya dicho basta y ha dicho toca hacerlo ahora?
R.- Yo creo que porque se está desarrollando una especie de guion. Un guion en el que Estados Unidos ejerce cierta presión sobre sus oponentes estratégicos —lo de Venezuela lo vemos en Irán—. El guion significa el acercamiento de tropas a una posición cercana y preparada previa al anuncio de un ataque militar que se anuncia y se desactiva, y posteriormente se fuerza una mesa de negociación. En este caso, todo lo que tiene que ver con el programa nuclear iraní. Y antes de que se deje espacio a la diplomacia, pues Estados Unidos ejerce un ataque. ¿Por qué en este momento? Porque yo creo que las protestas internas estaban muy desactivadas ya. De alguna manera, el efecto que se buscaba hace unas semanas —que las protestas internas pudieran tener una especie de posible cambio— se ve ya muy claramente frustrado. Y segundo, porque evidentemente hay la sensación de que el programa nuclear entra en una fase, aunque Omán diga lo contrario, de alargar negociaciones. Entonces, en este momento es una especie de golpe en la mesa cuyo objetivo es claramente marcar el posicionamiento: hasta aquí hemos llegado. Se ha hecho un primer avance diplomático, probablemente con pocas convicciones de que pudiera salir bien, y encima el germen de la protesta interna se estaba desactivando. Pues no hay mejor momento para ejercer un ataque quirúrgico como este.
P.- ¿Qué tipo de diferencias vamos a ver con respecto a lo que fue la captura de Maduro? ¿Se va a producir un desembarco de tropas como en Irak o en Afganistán? ¿Habrá una captura de gobernantes iraníes? ¿Cómo prevemos que pueda ser esto?
R.- A ver, yo no preveo que tenga un alcance tan grande. Yo creo que lo que se está buscando es un ataque que haga quebrar un poco la estabilidad interna del régimen, que es muy estable y está muy controlada por la Guardia Republicana [Este entrevista se hizo antes de conocerse la muerte de Alí Jameneí]. Ese país está totalmente controlado internamente. Yo creo que el ataque lo que pretende es golpear a la cabeza del régimen y hacer una advertencia muy radical del interés de Estados Unidos en marcar un cambio en el curso de esta nación, pero también de todo su entorno. Pero no creo que el objetivo de Estados Unidos sea iniciar una guerra abierta o desembarcar tropas. Yo creo que todavía la línea roja de soldados americanos en operaciones bélicas abiertas, aunque sea en alianza con Israel, está muy lejos de suceder. La diferencia con Maduro es que el golpe contra Maduro está pactado con parte de un sector del propio régimen chavista y, por lo tanto, es un golpe más quirúrgico con éxito garantizado. Aquí no. Aquí no hay fisuras.
P.- Aquí no hay Delcy.
R.- No hay Delcy, porque es un régimen marcado por un tema ideológico. No olvidemos que es un país con dos sistemas: un sistema formal, con un presidente que respondería a un modelo presidencial ordinario de cualquier nación moderna, pero supeditado al poder religioso, al ayatolá, a Ali Jamenei, que es el que tiene el control efectivo del país. Con una especie de ejército paralelo, unas milicias paralelas, un control ideológico… No se trata de una cuestión de ideología política. Es el fanatismo religioso. Y por lo tanto no es fácil que haya fisuras. Aquí no hay una Delcy, ni creo que la postura de Reza Pahlevi tenga ningún tipo de posibilidad en este entorno. Estados Unidos no tiene una Delcy y por lo tanto no puede esperar que haya una facción de la Guardia Republicana que lidere una revolución frente al poder religioso, porque es un poder religioso con una vinculación absoluta y muy controlada, y una red absolutamente extensa en todo el país.
La diferencia con Maduro es que en ese caso se ataca quirúrgicamente a un líder pactando con una parte del régimen que, para su propia supervivencia, debe colaborar con la presión americana. En el caso de Irán no tiene esta característica. No se está descabezando sólo a un líder, se está descabezando a un régimen, y a un régimen de vinculación religiosa. Todas las protestas que llevamos viendo desde 2021 y 2022 apenas han podido hacer ningún tipo de fisura en el propio régimen. Y esto es una nueva vuelta de tuerca de Estados Unidos, que de alguna manera está advirtiendo al régimen: o sois capaces de establecer una cierta transición —que significa una autonomía y una separación de Rusia y de China, además de parar el programa nuclear—, o lo que os va a quedar es una serie de ataques quirúrgicos que pueden derivar en una guerra abierta. Yo creo que una guerra abierta de tropas militares, una operación convencional, la veo muy distinta a bombardeos selectivos continuados y prolongados en el tiempo.
P.- ¿Qué nos puedes decir del poder de fuego de Irán? ¿Cuál es el alcance de su arsenal nuclear, si lo tuviera? ¿Qué hay que esperar de él?
R.- Bueno, la capacidad de Irán no es que sea grande, pero sí es significativa. Por ejemplo, hay una operación reciente —no se está seguro si se ha formalizado o no porque empezó hace algunos meses— de una compra de misiles chinos que podría darle una buena capacidad militar, ya que son misiles de largo alcance que podrían incluso afectar a la flota americana. Pero más allá de los drones —en los que realmente sí es una pequeña potencia— y de la implantación de su ejército, de la Guardia Republicana y de las milicias, en realidad no deja de ser una pequeña amenaza, pero no una gran amenaza. No existen pruebas de que tenga desarrollado un arsenal nuclear. Está en una fase de enriquecimiento de uranio y podría tenerlo, y evidentemente eso sería un problema muy grande. Pero no está probado. Lo que tiene es armamento ruso y chino. Pero militarmente, para un ejército como el israelí o el americano, no es una amenaza, lo que no significa que sea inofensivo ni que no tenga cierta capacidad de respuesta.
Lo que vamos a ver es una respuesta selectiva: atacarán bases militares, como parece que ya está ocurriendo según las noticias que tenemos ahora. Veremos cómo reacciona el escudo antimisiles israelí y probablemente intentarán hacer algún tipo de daño colateral, pero nunca una respuesta equiparable a la capacidad de ataque de Estados Unidos. Estoy completamente convencido de que Irán sabe que en el fondo está solo. ¿Y por qué está solo? Porque ni Rusia tiene capacidad de apoyarle más allá de lo que ya lo hace, ni China —que creo que es la gran perjudicada con este conflicto— tiene interés en meterse en un conflicto militar apoyando a Irán que pueda suponer un enfrentamiento más o menos directo con Israel y con Estados Unidos. China le da soporte, le da algo de armas, pero China es el gran comprador de petróleo iraní y tiene una gran necesidad de energía para sostener su crecimiento. Por lo tanto, yo creo que el país que más preocupado está es China: que este conflicto pueda derivar en una especie de rendición de facto del régimen iraní que rebaje su independencia, que mantenga discursos retóricos fuertes, pero que en realidad entre en una fase de prenegociación con Estados Unidos renunciando al programa nuclear, e incluso empezando a revisar su relación con Rusia y con China. Eso sí que es un escenario preocupante para Pekín.
P.- ¿Puede profundizar en por qué China es la gran perjudicada?
R.- Porque China, primero, se le estropea una alianza de larga duración con Irán. Es una asociación firmada en 2021 por 25 años, con cooperación política, económica y en infraestructuras. Irán ve a China como un socio que le reduce el aislamiento internacional, y China se garantiza acceso estable a petróleo, a ciertas materias primas y a un país de potencia media situado en un entorno muy complicado. No olvidemos que el 80% del petróleo que exporta Irán se vende a China. Es una dependencia económica brutal por ambas partes. Además, China ha desempeñado un papel de mediador, como en la reconciliación entre Irán y Arabia Saudí en 2023, y ha integrado a Irán en su entorno global.
La desaparición de Irán como potencia media independiente perjudica a China porque le hace perder cualquier tipo de control sobre Oriente Medio. Y claro, cualquier transición iría encaminada hacia un mayor acercamiento a Occidente. Por lo tanto, todos los años de inversión, colaboración y alianza de China quedarían en nada. De ahí también mi duda sobre la operación de los misiles supersónicos: quizás China no estaba ya dispuesta a abastecer a Irán con ese armamento ante la previsible transición que se le exige al régimen. Dar elementos militarmente estratégicos a un país que sabes que tiene muy cerca una posible transición es un riesgo que China puede no querer asumir.
P.- ¿Sería un fracaso que esto no acabase con el régimen de los ayatolás? Es decir, que Estados Unidos en algún momento decida frenar los ataques y darles un respiro.
R.- Yo creo que el auténtico fracaso no sería tanto la continuidad de los ayatolás como la del programa nuclear iraní. El fracaso grande sería si no se paralizara ese programa y Irán siguiera enriqueciéndose uranio, aproximándose cada vez más al gran riesgo de disponer de armamento nuclear. Eso sería un riesgo brutal. Un fracaso más subsidiario sería que no se produjera ningún tipo de moderación en el régimen. Pero la moderación puede venir no necesariamente por la desaparición del líder religioso, sino por el aumento de poderes del presidente, por un mayor peso de la sociedad civil, más moderada… Que hubiera algún tipo de movimiento interno ya sería algo.
Pero el principal fracaso sería que no se paralizara definitivamente el programa nuclear de manera que Israel, Estados Unidos y Occidente se queden tranquilos sabiendo que Irán no va a tener una bomba nuclear. Y que todo el uranio enriquecido que ya tienen abandone Irán y vaya a un tercer país bajo custodia internacional. Eso sería la victoria principal.
Ver un cambio revolucionario en el que la sociedad civil iraní derrote a la Guardia Republicana —que tiene entre 200.000 y 300.000 miembros más las milicias, más el Ejército, más el control religioso y social— lo veo muy complicado. No es un colectivo político, es un colectivo ideológico y fanatizado, y eso es muy difícil de rematar con argumentos políticos. Harán lo que tengan que hacer hasta las últimas consecuencias.
Otra cosa es que los líderes se den cuenta de que su vida peligra y de que la siguiente consecuencia sea ataques quirúrgicos permanentes. Y entonces decidan dar pasos: algún tipo de reforma constitucional, aumento de poderes del presidente, nueva convocatoria electoral, o incluso el desmantelamiento de algunas unidades de la Guardia Republicana. Eso sería una señal de que se están dando pasos hacia un cambio. Pero insisto: el auténtico fracaso sería no conseguir frenar el programa nuclear de forma definitiva.
P.- ¿Hay que dialogar con los iraníes, como pide Sánchez? ¿Se dialoga con una teocracia de este tipo? ¿Dónde tiene que estar España?
R.- Bueno, yo creo que en estos momentos España tiene que estar alineada con sus aliados y no ser la primera en hacer manifestaciones antes de tener una visión completa. Evidentemente Sánchez puede estar a favor del diálogo —ningún dirigente del mundo está en contra del diálogo—, pero también creo que Irán se ha convertido en un peligro para la seguridad global y que lo que tiene que hacer Sánchez es tener la misma postura que los aliados de la Unión Europea, sin precipitarse en declaraciones cuando todavía no sabemos el alcance de lo que está pasando. El diálogo es una apuesta, por supuesto, y la mesa del diálogo es donde tiene que resolverse este conflicto. Pero no sé si debemos ser nosotros los que tengamos que salir a hacer declaraciones en una línea diferente al resto de nuestros aliados. No salir los primeros no significa renunciar al diálogo. Ojalá el régimen iraní vuelva a una mesa de negociaciones donde haya avances reales en el tema nuclear y esto pueda resolverse de la forma más pacífica posible, sin perjudicar a una población iraní que, por otra parte, está deseosa de cambio, como hemos visto en las protestas de los últimos meses.
Yo creo que la política exterior tiene que estar muy separada de la política nacional. Sánchez actúa en clave de política nacional, y yo creo que más allá de alguna declaración sencilla de intenciones, lo que corresponde es estar muy alineados con nuestros aliados y no tomar posturas muy independientes, porque ya nos están excluyendo de algunas decisiones globales. Este episodio puede ser un ataque puntual, el inicio de una negociación rápida, o el comienzo de un conflicto más largo. Por eso es importante también la prudencia en las comunicaciones.
Lo último en Internacional
-
Quién es Alireza Arafi, el ayatolá que lidera el ‘periodo de transición’ hasta elegir al líder supremo de Irán
-
Ataque de EEUU a Irán en directo | Ataque a Chipre, última hora de la muerte de Alí Jamenei, bombardeos y reacciones en vivo
-
El sanguinario Jamenei murió alcanzado por un misil en su residencia junto a su hija, su nieta, su yerno y su nuera
-
Irán busca meter en la guerra a Europa y dispara dos misiles hacia las bases británicas en Chipre
-
Las imágenes del bombardeo de Israel al corazón de Teherán en el segundo día de ofensiva
Últimas noticias
-
Quién es Alireza Arafi, el ayatolá que lidera el ‘periodo de transición’ hasta elegir al líder supremo de Irán
-
Pedro Escudero (Silverway AM): «Los gestores que no sean capaces de superar al S&P 500 deberían cerrar»
-
Las redes enloquecen con el ‘fichaje’ de Sydney Sweeney por el Sporting de Lisboa
-
Ataque de EEUU a Irán en directo | Ataque a Chipre, última hora de la muerte de Alí Jamenei, bombardeos y reacciones en vivo
-
El sanguinario Jamenei murió alcanzado por un misil en su residencia junto a su hija, su nieta, su yerno y su nuera