Trump ve los reiterados intentos de asesinato como una señal de su “relevancia histórica”
"He estudiado los asesinatos y debo decirles que las personas más influyentes, las que más impacto generan, suelen ser las que se convierten en blanco principal"

El presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó anoche tras sufrir un nuevo intento de atentado que interpreta los repetidos intentos de violencia en su contra como una prueba de su «relevancia histórica», y aseguró que no permitirá que estos incidentes condicionen su forma de actuar.
Tras el tiroteo ocurrido durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca en el hotel Washington Hilton —donde Trump y varios miembros de su gabinete se encontraban presentes—, el mandatario reflexionó sobre por qué sigue siendo objetivo de este tipo de ataques. Las autoridades aún no han determinado el móvil ni el propósito exacto del incidente, aunque el jefe interino de la policía de Washington D.C., Jeffery Carroll, explicó que el sospechoso intentó cruzar un control de seguridad corriendo hacia el salón de baile donde el presidente ocupaba la mesa principal.
En declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca poco después de la detención del individuo, Trump señaló: «He estudiado los asesinatos y debo decirles que las personas más influyentes, las que más impacto generan, suelen ser las que se convierten en blanco principal».
Añadió que, aunque le apena, se siente «honrado» por ello, porque considera que ha logrado mucho en su trayectoria. El presidente mencionó el caso de Abraham Lincoln, aunque evitó referirse a Ronald Reagan, quien sufrió un atentado en las inmediaciones del mismo hotel en 1981.
Trump reconoció que la presidencia conlleva riesgos inherentes, pero insistió en que procura no obsesionarse con ellos. Recordó los dos intentos de asesinato durante su campaña de 2024: el tiroteo en un mitin en Pensilvania en julio, donde resultó herido en una oreja, y el caso de septiembre en su campo de golf de West Palm Beach, Florida, donde un hombre fue detenido tras ser detectado por el Servicio Secreto y posteriormente condenado a cadena perpetua.
«Es una profesión peligrosa, pero yo no la veo de esa manera», afirmó. «Estoy aquí para trabajar. Amo a mi país y estoy muy orgulloso de él».
Aunque bromeó diciendo que quizás no se habría presentado a las elecciones si hubiera conocido de antemano el nivel de riesgo, Trump dejó claro que no está dispuesto a permitir que la violencia cambie su vida ni la del país. Cuando las autoridades informaron que la cena debía suspenderse y desalojar el lugar, el presidente propuso reprogramar el evento en un plazo de 30 días.
«Teníamos muchas ganas de continuar, porque no me gusta que esta gente enferma, estos matones horribles, modifiquen la esencia de nuestra vida», concluyó.