Internacional
Groenlandia

Dinamarca cedería partes de Groenlandia a EEUU para construir bases militares con soberanía propia

Trump sigue el modelo de Chipre y Reino Unido tras su acuerdo con Mark Rutte, secretario general de la OTAN

Por ahora, EEUU sólo cuenta con una base en Groenlandia, la Base Espacial Pitufik, bajo el control del Mando Espacial

Estados Unidos (EEUU) recibirá soberanía sobre las bases militares en Groenlandia y, para ello, Dinamarca le cedería pequeñas partes de la isla sobre las que construirlas, según el acuerdo anunciado por Donald Trump y Mark Rutte. Así, las bases estadounidenses ubicadas en Groenlandia formarían parte del territorio estadounidense, una fórmula que ya se aplica en Chipre con las bases británicas.

Por ahora, EEUU sólo cuenta con una base en Groenlandia, la Base Espacial Pitufik (antes conocida como Base Aérea Thule), bajo el control del Mando Espacial. En el pasado, la presencia estadounidense en la tierra verde fue mucho más significativa: durante la Guerra Fría, la administración tuvo 17 bases en la que es la isla más grande del mundo.

Donald Trump persigue construir la denominada Cúpula Dorada, nombre que recibe el proyecto del líder republicano para defender Groenlandia, que pasa por establecer un sistema antimisiles, aunque con ello Estados Unidos también podría ganar relevancia para influir en las inversiones de otros países en la tierra verde.

Además, el magnate explicó en Davos, antes de comunicar el acuerdo, que su administración va a «negociar ya la compra de Groenlandia», dado que «nadie puede defenderla salvo EEUU». Trump pronunció una declaración de intenciones: «No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza. Todo lo que pide Estados Unidos es Groenlandia. Un territorio que ya tuvimos. Un territorio que dimos a Dinamarca tras vencer a Alemania y Japón».

«Esta solución, si se implementa, será de gran beneficio para EEUU y todos los países de la OTAN», valoró Trump. El presidente republicano anunció a última hora de este miércoles un principio de acuerdo para Groenlandia, tras una «reunión muy productiva» en Davos con Mark Rutte, secretario general de la OTAN.

Dinamarca ha reaccionado este jueves al encuentro entre ambos líderes, y ha indicado que sólo Dinamarca y Groenlandia pueden tomar decisiones sobre el territorio: «No se puede negociar la soberanía». Sin embargo, los gobiernos de Copenhague y Nuuk se han mostrado abiertos a que EEUU aumente su presencia militar en la isla, hasta el punto de que el gobierno danés está dispuesto a abordar el acuerdo cuyos detalles han trascendido este jueves.

«El Reino de Dinamarca desea continuar un diálogo constructivo con sus aliados sobre seguridad en el Ártico, incluyendo la Cúpula Dorada de EEUU, siempre que se haga respetando nuestra integridad territorial», ha apuntado este jueves la primera ministra Mette Frederiksen.

Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca desde la firma de la Constitución danesa de 1953, aunque ya dependía de la corona. El Gobierno del país escandinavo le dio la autonomía en 2008.

La disputa territorial de Groenlandia viene de lejos. En 1909, la expedición Alabama partió liderada por el explorador y escritor Ejnar Mikkelsen, con la misión de demostrar que Groenlandia no estaba dividida en dos trozos de tierra, para tumbar así el reclamo de Estados Unidos sobre el territorio.

Los estadounidenses sostenían la existencia de un canal marítimo que se extendía de este a oeste, y separaba Tierra de Peary del continente. Los exploradores recuperaron los registros perdidos de la expedición Dinamarca (1906-1908), tras dar con ellos en un túmulo del Fiordo de Dinamarca, y demostraron que «el Canal de Peary no existe».