¿Cómo era la vida de los bufones de la corte medieval?
Seguro que has oído hablar de la figura del bufón en las fiestas de los reyes medievales. ¿Cómo era la vida de los bufones?
Curiosidades de la Edad Media
5 inventos de la Edad Media
¿Quieres entender la Edad Media?
El bufón de la corte medieval era la persona encargada de entretener al rey y a su séquito haciendo trucos, malabares o contando chistes. La diversión que ofrecía incluía música, canto, magia, y su comportamiento era similar al de un payaso actual. Solamente el bufón tenía permitido burlarse de los nobles y hasta del propio rey, sin sufrir ninguna consecuencia.
Los bufones de la corte medieval
En la Edad Media, existían dos tipos de bufones. Los más afortunados, tenían la oportunidad de servir en palacio y dedicar sus esfuerzos a entretener al rey y sus cortesanos. Por lo general, su actividad era remunerada con grandes cantidades de dinero y se le otorgaba una vivienda para su residencia permanente.
Pero también estaban los bufones comunes y normales, que se veían obligados a viajar de una ciudad a otra, haciendo lo propio de su arte, para conseguir alimentarse y sobrevivir. Este grupo vivía en la extrema pobreza, pues generalmente no tenían en dónde residir y subsistían por la caridad de quienes se compadecían de ellos.
Al bufón real se le daba comida y hospedaje permanente y, si conseguía divertir y hacer feliz al rey, su seguridad estaba garantizada y se le pagaba muy generosamente.
El poder escondido de los bufones de la corte
Algunos bufones reales llegaron a tener verdadera influencia sobre los gobernantes; también fueron en muchas ocasiones sus protegidos y se les proporcionaba beneficios financieros a sus familiares y amigos.
Por ejemplo, el famoso bufón de Enrique VIII de Inglaterra, William Wommers, fue un gran estratega político y se aprovechó de sus actuaciones cómicas para influir en las decisiones del rey.
Era conocido por su discreción e integridad y por un ingenio sin igual. A Wommers le llegaba todo tipo de información trascendente, que los cortesanos interesados querían que llegara a oídos del rey. Y que solo él decidía, de todas ellas, cuál sería la que el monarca escucharía.
El bufón del rey no tenía una rutina establecida ni horarios fijos para ganarse su sustento. Todo dependía del estado de ánimo del rey. En ocasiones, era necesario que pasara todo el día buscando cómo entretenerlo y alegrarlo. Otras veces, podían pasar varios días sin que fuera requerida su presencia.
La vestimenta que solía utilizar reflejaba alegría y buen humor, era de colores brillantes y su cabeza, por lo general estaba cubierta con una capucha como la que usaban los monjes. También era común que el bufón usara un sombrero de tres puntas, popularmente conocido como el sombrero del tonto.
¿Qué opinas sobre la vida de los bufones de la corte medieval? Deja tus comentarios.
¿Te ha parecido interesante este tema? También les gustará a tus amigos. Pincha en los botones sociales y recomienda su lectura.
Temas:
- Edad Media
Lo último en Historia
-
Los arqueólogos no salen del asombro: desentierran en Ávila una jarra de 1.000 años absolutamente intacta
-
Los egiptólogos no se lo creían: descubren un objeto insólito en el pecho de una momia infantil de hace 2.000 años
-
Un estudio revolucionario afirma que las pirámides de Egipto quizá se construyeron con un sistema hidráulico
-
El hallazgo que sorprende a los historiadores: encuentran las pruebas de que la sociedad secreta de los Illuminati sobrevivió en la sombra
-
El Greco biografía estilo y obras más importantes del artista
Últimas noticias
-
Juicio del ‘caso mascarillas’ en directo hoy: Aldama declara que está dispuesto a entregar la contabilidad de sus empresas
-
La enigmática historia del pin de la espada de Aldama: por qué lo lleva y a quién perteneció
-
Sinner despierta del sueño a un Rafa Jódar que cae con honores en Madrid
-
OHLA asume la propiedad única de la Galería Canalejas de Madrid y refinancia 63 millones
-
El PSOE contra Aldama por acusarle de financiación ilegal: «Son mentiras, volveremos a solicitar amparo al Supremo»