En la posguerra española fue un alimento básico para sobrevivir: hoy se sirve en restaurantes gourmet de Extremadura
Era una de las comidas más humildes de la posguerra en España, pero hoy sólo sobrevive en Galicia
De comida de pobres a emblema de la cocina castellana
Este manjar de dioses sólo existe en Extremadura y, si sabes qué lleva, sales pitando
La época de la posguerra española, entre 1939 y los primeros años 50, fue pura supervivencia. Se cocinaba con lo que se tenía, platos humildes, mucho ingenio y una norma clara: no se tiraba nada.
Para aguantar el hambre, se mezclaba lo que hubiera, buscando llenar el estómago más que preparar platos sabrosos. Y hubo uno que, sorprendentemente, sigue vivo hoy. No es delicado, pero aun así gusta a muchos y aparece en las cartas de restaurantes gourmet en Extremadura.
Este es el plato que alimentó en la posguerra y que se sigue comiendo en Extremadura
El plato que se comía mucho en la era de la posguerra y que se sigue sirviendo hoy son las migas. Aunque se asocia muchas veces con los años del hambre, lo cierto es que este plato tiene raíces mucho más antiguas.
Se cree que llegó a la Península durante la invasión árabe, heredado del tharid, una receta con pan desmenuzado y caldo. Con el paso del tiempo, los cristianos lo adaptaron, añadiendo grasa de cerdo como forma de marcar distancia con la cocina islámica.
Durante siglos, las migas fueron alimento de pastores y jornaleros. No eran sofisticadas, pero sí prácticas: necesitaban pocos ingredientes y daban energía para aguantar largas jornadas en el campo. En la posguerra, su importancia creció aún más.
El pan duro, que ya formaba parte de cualquier cocina, se aprovechaba al máximo. Se cocinaba con grasa, un poco de carne si la había, y ajo. Lo justo para engañar al hambre y seguir adelante.
Aunque se podría pensar que ya quedó como cosa del pasado, la realidad es que se ha convertido en una receta que llega a bares, restaurantes e incluso a locales más gourmet. Hay quienes sirven las migas con uvas, huevo o sardinas, pero la base siempre es la misma: pan viejo y buen aceite.
Cómo hacer migas extremeñas en casa
Esta es una receta muy de Extremadura que no requiere complicarse. Lo único es que no se hace rápido: necesita tiempo y mimo.
Ingredientes (para 4 personas):
- Media barra de pan duro (mejor pan de pueblo).
- 1 chorizo.
- 2 tiras de panceta.
- 3 o 4 dientes de ajo.
- 1 cucharada de pimentón de la Vera.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Un poco de agua.
Paso a paso:
- Corta el pan en trozos pequeños y humedécelo ligeramente. Déjalo reposar un par de horas cubierto con un paño.
- En una sartén grande, dora la panceta, el chorizo y los ajos. Retira y reserva.
- En esa misma grasa, añade el pan humedecido y ve removiendo a fuego medio.
- Cuando empiece a dorar, reincorpora las carnes y echa el pimentón.
- Remueve bien hasta que queden crujientes por fuera y jugosas por dentro.
Es un plato que reconforta, sabroso y lleno de tradición. Que se comiera en la posguerra y siga hoy en día es un ejemplo de reinvención, y de que lo bueno no tiene por qué ser extravagante ni lujoso. A veces, un pan con varios días, si se prepara bien, puede sorprender más que muchos platos de autor.
Lo último en Gastronomía
-
El desconocido pueblo de Galicia que tiene la mejor tortilla de patatas de España pero casi nadie lo visita
-
El manjar de dioses manchego que muchos no soportan y para otros es el mejor plato de cuchara de España
-
Antes era un desecho de limpieza para los pescadores, hoy es un manjar gourmet y lo llaman el ‘foie-gras’ del mar
-
La gastronomía que perdura en el tiempo
-
En el siglo XX era la comida diaria de los pastores: hoy es uno de los platos estrella de la gastronomía navarra
Últimas noticias
-
Mar Humanae, la creadora onubense que imprime naturaleza sobre tejidos para repensar la moda
-
Una profesora de Matemáticas de Mallorca pregunta a sus alumnos si creen que «con un dictador se viviría mejor»
-
La Audiencia de Palma prevé sentar a Le Senne en el banquillo en plena precampaña electoral de 2027
-
Ibiza avanza en su nuevo modelo turístico familiar: ya alcanza el millón, uno de cada cuatro visitantes
-
Caos en la carrera Binter NightRun de Palma: un conductor se cuela en una calle cortada y se enfrenta a los organizadores