Gastronomía
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Ni harina ni pan rallado: el ingrediente secreto del restaurante con el mejor cachopo de Madrid

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Comer un buen cachopo como los que se sirven en Asturias es posible en Madrid. No hace falta esperar a las vacaciones, pues en la sierra oeste hay un restaurante donde el cachopo pesa un kilo y cuenta con premios a sus espaldas.

El sitio lo llevan David Fernández y su mujer, Lilian Domínguez. Él se encarga de la sala y ella manda en la cocina. Y es Lilian quien ha compartido un truco clave, decisivo para que sus cachopos salgan crujientes y sin ese exceso de grasa que arruina muchos intentos.

No tiene que ver con la carne ni con el relleno, tampoco con la fritura, sino que el truco se centra en algo mucho más básico que lo cambia todo.

Este es el ingrediente secreto del restaurante con el mejor cachopo de Madrid

El restaurante con el mejor cachopo de Madrid se llama Mesón La Alhambra Sidrería y está en la Plaza Doña Ana de Palacio, 2, en Valdemorillo. Es un local con historia, de los que llevan años haciendo las cosas a su manera, como su cachopo de un kilo.

Pero si no se puede ir o se quiere cocinar en casa, lo mejor es anotar un truco que Lilian ha compartido en declaraciones a okdiario. La chef asegura que el secreto para que el cachopo siempre quede bien está en el rebozado.

En este restaurante no usan pan rallado tradicional, sino panko. Ese simple cambio marca la diferencia entre un cachopo pesado y uno que se come entero sin arrepentimientos.

Cuál es la diferencia entre el panko y el pan rallado

La diferencia se nota en cuanto cortas el cachopo. El panko se elabora sólo con la miga del pan, sin corteza, y se presenta en escamas grandes y secas. El pan rallado común es más fino, compacto y denso.

Esa estructura hace que el panko absorba mucho menos aceite. Durante la fritura, crea una capa que protege la carne y expulsa la grasa sobrante. Por eso el rebozado queda crujiente y no se empapa. Además, mantiene mejor la textura con el paso de los minutos, algo clave en platos grandes pensados para compartir.

Por otro lado, el panko también aguanta mejor el color. Se dora de forma uniforme y no se quema con facilidad, lo que convierte al panko en un aliado fiable.

Cómo son los cachopos en el Mesón La Alhambra

En el restaurante Mesón La Alhambra, la variedad de cachopos es amplia, con especial protagonismo para el cachopo de salmón, elaborado con anchoas de Santoña y queso de Vidiago, reconocido en 2021 como el mejor de España en su categoría.

La carta ofrece varias versiones. Está el cachopo al estilo de Llanes, con queso de Vidiago y jamón; el de los Picos, con cecina y Cabrales; o el Paraíso, con ternera asturiana, queso y pimientos. Para quienes buscan algo más potente, hay opciones como el de búfalo o el de monte.

David insiste en el producto cuando habla del plato, ya que trabajan con carnes con IGP, algo que se nota desde el primer corte. El rebozado con panko no tiene nada que envidiar al tradicional. Es crujiente, no resulta aceitoso y el color es un dorado intenso.

Además, el restaurante se ha adaptado a las necesidades actuales, con versiones sin gluten y atención a las alergias.