España
En el día de la fiesta de la Comunidad Valenciana

Puig y Oltra cogen un microbús para un recorrido a pie de 10 minutos y evitar los abucheos

  • Agustín de Grado
  • Subdirector y responsable del Área Política en OKDIARIO. Antes jefe de área en ABC, subdirector en La Razón y director de Informativos en Telemadrid.

El gobierno de la gente en Valencia no ha querido mezclarse con ella este lunes 9 de octubre, día de la fiesta de la Comunidad. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig (PSOE), la vicepresidenta Mónica Oltra (Compromís) y todo el Consell han preferido tomar un microbús para recorrer los apenas 900 metros que separan al palacio de la Generalitat del Ayuntamiento de Valencia y evitar así un recorrido que tradicionalmente los dirigentes valencianos siempre hacen a pie en no más de 11 minutos.

En el vídeo, grabado de forma doméstica por un ciudadano valenciano, puede verse cómo todos los miembros del gobierno valenciano suben, uno a uno, al microbús tras el acto institucional en el palacio de la Generalitat para dirigirse al Ayuntamiento. El traslado en microbús no han evitado a Puig y Oltra una gran pitada cuando, tras la bajada de la Real Senyera (la única bandera del mundo con rango de realeza), han tenido que realizar la procesión cívica del Consistorio al parterre donde se encuentra la estatua de Jaime I.

No ha sido un día feliz para el gobierno social-podemita de la Comunidad valenciana. Aplausos al paso de la Real Senyera y gritos de «¡fuera!» a los dirigentes políticos se han solapado a lo largo del rápido recorrido por las calles de Valencia de la tradicional procesión cívica, que han seguido miles de valencianos en un ambiente festivo, pero no exento de crispación.

La encargada este año de llevar la enseña ha sido la portavoz de Valencia en Comú, María Oliver, seguida del alcalde de Valencia, el podemita Joan Ribó, el president de la Generalitat, Ximo Puig, la vicepresidenta, Mónica Oltra, el presidente de Les Corts, Enric Morera, y el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues.

Gritos de «Vixca Valencia» y «Vixca Espanya» se han alternado con otros, más insistentes que otros años, de «¡fuera, fuera!» que han lanzado a los políticos durante el trayecto, entre otras proclamas como «somos valencianos, somos españoles» o «somos valencianos, no catalanes».

El desafío catalán ha tenido amplia repercusión en la sociedad valenciana. Un amplio sector reprocha al gobierno valenciano su permisividad con el avance del pancatalanismo y su cercanía al proceso golpista. Un detalle: la noche del discurso del Rey a los españoles, el jefe de gabinete de Oltra difundió un tuit con la cabeza de Felipe VI boca abajo.

La fiesta de la Comunidad valenciana se cerró este lunes con la confluencia de dos manifestaciones de idéntico objetivo. Una de la CUP y sus cachorros de Arran por la independencia. Otra de Acció Cultural del País Valencià, socia de la catalana Òmnium Cultural, y subvencionada no solo por la Generalitat valenciana, sino también por el gobierno de Puigdemont en esa estrategia por expandir los denominados ‘Països Catalans’.

Simpatizantes de Compromís, socio de los socialistas valencianos han estado presentes en la marcha, junto a independentistas y defensores del traslado de los presos etarras al País Vasco, como puede apreciarse en la fotografía sobre estas líneas. Un grupo de ultraderecha se ha manifestado sin autorización previa para intentar boicotearla.