España
Huelga feminista 8M

Profanada la parroquia del feudo de la izquierda en Madrid: «Ni putas, ni vírgenes, ni santas»

"Ni putas, ni vírgenes, ni santas", "Dios es gay" o "mi coño, mis normas" son algunas de las pintadas que han aparecido en la Parroquia de Santa Mónica en Rivas Vaciamadrid con motivo de la huelga feminista del 8M. Este municipio es el principal feudo de Izquierda Unida en la Comunidad de Madrid.

En el municipio de Rivas Vaciamadrid han aparecido pintadas contra la Iglesia y contra la religión católica. La Parroquia de Santa Mónica y el colegio concertado Santa Mónica han amanecido con mensajes como «Dios es gay», «ni putas, ni vírgenes, ni santas», o «hay niñas con pene y niños con vulva». Estas pintadas llevan la firma del 8M, en alusión a la huelga feminista convocada este viernes con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Rivas Vaciamadrid es el gran feudo de Izquierda Unida en la región, donde gobierna desde hace lustros. «Mi coño, mis normas» y «Catequesis=adoctrinamiento» son las otras pintadas con las que ha amanecido este municipio madrileño.

Pintadas aparecidas este 8M en el colegio Santa Mónica de Rivas

El año pasado por la  huelga feminista del 8M varias iglesias también fueron atacadas con pintadas a favor del aborto y en contra de la fe católica. Además, varias cerraduras fueron inhabilitadas con silicona. «Fuera rosarios de nuestros ovarios», fue uno de las lemas que aparecían en estas pintadas y que suele ser una consigna habitual de asociaciones feministas.

Una huelga politizada

La protesta feminista de este viernes contiene reclamaciones que poco o nada tienen que ver con la situación actual de la mujer y sí con la ideología. Una de ellas arremete contra el 12 de octubre, Día de la Hispanidad. Así lo señala el argumentario de la Coordinadora Feminista (Federación Estatal de Organizaciones Feministas), una de las principales promotoras de las manifestaciones del 8M.

«Cambiar el relato del 12 de octubre, conocido como día de la hispanidad, como un día de memoria y reconocimiento del genocidio sufrido por la población del continente americano y la lucha anticolonialista de sus territorios, que hoy siguen defendiendo las mujeres con las resistencias sobre sus tierras, cuerpos y cultura», señala esta reivindicación.

Otra de las reclamaciones peculiares de estas movilizaciones es la defensa de una educación afectivo-sexual que promueva «el placer sexual» y el «autoconocimiento» de los cuerpos. Las organizadoras apuestan por una educación “que muestre las diversas formas de vivir la sexualidad, identidades y/o expresiones de género y las distintas corporalidades que existen». Y añaden que será una educación «sin moralismos».