Las nuevas pulseras antimaltrato no sustituirán a las que fallaron: serán sólo para nuevas víctimas
Reconoce el Gobierno que sólo se cambiarán "cuando sea necesario"
El Gobierno no sustituirá las pulseras antimaltrato que fallaron en la migración de datos por los dispositivos nuevos que ya licitó. Sólo las nuevas víctimas tendrán la oportunidad de beneficiarse de los aparatos que se van a adquirir, «mejorados en su tecnología y seguridad», reconoce el Ejecutivo en una pregunta formulada por el Grupo Parlamentario Vox en el Congreso de los Diputados.
«No está previsto que las pulseras en funcionamiento, adquiridas en el anterior contrato, sean sustituidas», explica en la respuesta publicada en el Boletín Oficial del Congreso de los Diputados. Las pulseras serán solo para las nuevas altas en el Sistema Cometa, es decir, las nuevas víctimas, y las que ya estaban en el programa solo se cambiarán «cuando sea necesario», matizan.
El Ejecutivo justifica la compra de estos dispositivos por «la experiencia acumulada en la prestación de este servicio y en los avances tecnológicos disponibles». Sin embargo, el nuevo contrato se licitó a raíz de un problema técnico que afectó a la protección de las víctimas de violencia de género. El paso de una empresa a otra provocó que la información anterior –que se encontraba cifrada– no se traspasara correctamente a las nuevas bases de datos.
El escándalo, que destapó OKDIARIO, saltó tras la publicación de la memoria de la Fiscalía correspondiente a 2024, en la que se reconocían «múltiples fallos» detectados con estos dispositivos telemáticos de pulseras antimaltrato. El Centro Cometa informó «reiteradamente» a los juzgados de que no pueden facilitar información anterior al 20 de marzo de 2024, fecha en que finalizó la migración a los nuevos dispositivos.
Para intentar acabar con la crisis, el Ministerio de Igualdad destinó 71 millones de euros para la licitación de nuevos dispositivos, un presupuesto que podría aumentar hasta los 111 millones «si se dieran las dos prórrogas anuales que serán posibles y con ellas, la duración máxima será de 60 meses», reconoce el Ejecutivo de Pedro Sánchez en el escrito.
Dispositivos mejorados
Estos nuevos dispositivos, tal y como reconoce el Ministerio de Igualdad en los pliegos publicados por el departamento de Ana Redondo, «incluyen diversas mejoras».
Para empezar, la mayoría serán tobilleras en lugar de brazaletes, «por su mayor dificultad para ser manipuladas», explican. Además, «llevan un sistema de geolocalización y traen incorporado un mecanismo contra la manipulación con material vandálico». En ese sentido, «se ha mejorado la resistencia al agua, los sensores de movimiento, de temperatura corporal» y contará con una pantalla de cristal reforzado.
Con respecto a las características técnicas, tanto el móvil como la tobillera disponen de una tarjeta electrónica eSIM «para que no pueda ser extraída», y contarán con pantallas de cristal reforzado.
Para evitar los errores en la migración de datos, Igualdad obliga a la empresa saliente «a presentar un plan para la migración de las personas usuarias, la monitorización de estas, la gestión de los dispositivos electrónicos y el intercambio de información y responsabilidades durante el periodo de transición». Como último paso, la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género «validará el plan y solicitará los cambios oportunos, en caso de ser necesarios», detalla el departamento de Ana Redondo.