España

Marlaska encarga a presos los uniformes de sus funcionarios y el resultado es pantalones kilométricos

Los funcionarios de prisiones aún no dan crédito a la decisión del Ministerio del Interior de volver a encargar sus uniformes a los presos. Los sindicatos han trasladado ya la queja. Y es que, en plena ola de enfado de estos empleados públicos por la falta de atención que les presta la Administración, aún siguen recibiendo unos pantalones kilométricos con bolsillos a distintas alturas y perneras de distintas tallas.

El pasado martes 5 de abril se publicó en el BOE el anuncio de licitación para la adquisición de tejidos para la confección del nuevo uniforme de los funcionarios de instituciones penitenciarias pror parte de la Entidad Estatal Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo.

Los sindicatos ACAIP-UGT, CSIF y GIG no han tardado en presentar oficialmente la queja ante el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska por encomendar de nuevo a la EETPFE (Entidad de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo) la confección del uniforme de los trabajadores penitenciarios. Y ello, según los sindicatos, pese a “las irregularidades que se han detectado en los últimos años, y ya denunciadas, lo que ha supuesto el hartazgo de los funcionarios”.

“El actual uniforme tiene una calidad textil muy deficiente y una pésima confección debido a que su realización se encomienda a los internos de los talleres productivos de varios centros penitenciarios sin un control de calidad adecuado”, destacan los sindicatos. De hecho, en agosto de 2021 se puso en conocimiento del Secretario General de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, una serie de deficiencias detectadas en la última entrega del uniforme como “el mal etiquetado, un tallaje desbordado, los remates de ínfima calidad, bolsillos cosidos a diferentes alturas, perneras de pantalón de distintas medidas…”, señalan desde ACAIP-UGT.

En las distintas reuniones del grupo de trabajo que se convocó con el objeto de acertar, por fin, en la realización del nuevo uniforme, la representación sindical se posicionó de forma nítida en contra de que fuesen los internos los que se encargaran de confeccionar el nuevo uniforme, y argumentaron que la licitación debía realizarse a empresas externas y de contrastada experiencia. Pero no ha sido así.

“El colectivo penitenciario se siente discriminado al contemplar como otros cuerpos del mismo Ministerio del Interior, como la Policía Nacional o la Guardia Civil cuentan con un uniforme de mejor calidad y licitado por empresas externas de reconocida solvencia que garantizan su calidad, elaboración y confección”, destacan fuentes sindicales.

Los funcionarios señalan que “el colectivo penitenciario merece un uniforme digno que responda a los estándares de calidad, no puede estar en manos de la Entidad de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, que, sin medios, sin control de calidad y sin personal cualificado es, a todas luces, incapaz de conseguir el objetivo de responder a las necesidades de los funcionarios de prisiones”.

Problemas con el calzado

Por otra parte, ACAIP-UGT ha tenido conocimiento de que las especificidades previstas del nuevo calzado tampoco se ajustan a los estándares de seguridad que se habían planteado en las distintas reuniones de trabajo, más, al contrario, responden a las más básicas y no mejoran el actual calzado.

“El compromiso de la parte social es mejorar el uniforme de los trabajadores con una calidad de materiales y confección que le EETPFE es incapaz de ofrecer como ya ha demostrado en los últimos años, por lo que se ha solicitado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la contratación de una empresa externa, ajena a la Institución Penitenciaria, que audite y controle desde un primer momento la calidad de tejidos, confección, distribución… de todas las prendas de la uniformidad”, destacan fuentes sindicales.