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Nadie lo vio venir pero la ciencia lo confirma: la Tierra va a cambiar y se esperan «extinciones masivas»

La distribución actual de los continentes no es definitiva. El movimiento de las placas tectónicas es algo constante, a pesar de que lo hagan a un ritmo casi imperceptible, de modo que con el paso de millones de años ese desplazamiento va a cambiar por completo el mapa del planeta. Tanto es sí que la ciencia ya habla de un cambio radical en la masa continental de la Tierra que podría provocar éxodos masivos.

Así lo explica estudio publicado en Geological Magazine en el que se señala que dentro de unos 200 o 250 millones de años podría formarse un nuevo supercontinente. No sería algo inédito si tenemos en cuenta que hace unos 300 millones de años existió Pangea, que terminó fragmentándose hasta dar lugar a la configuración actual. De este modo, los investigadores consideran que la Tierra se encuentra a mitad de uno de esos ciclos de unión y separación continental. Según los modelos climáticos utilizados en el trabajo, esa futura reunificación tendría consecuencias importantes para el clima global. João Duarte, de la Universidad de Lisboa, advierte de que en ese escenario habría una fuerte presión sobre los ecosistemas y podrían producirse extinciones masivas.

La Tierra va a cambiar y se esperan «extinciones masivas»

La corteza terrestre se divide en placas tectónicas que flotan sobre el manto. Tienen un movimiento que es muy lento, de apenas unos centímetros al año, pero que también es constante. Ese desplazamiento es el responsable de terremotos, formación de cordilleras y apertura o cierre de océanos.

La historia geológica del planeta demuestra que los continentes no siempre han estado separados. Pangea fue el último supercontinente conocido. Antes hubo otros. Y, según los expertos, habrá uno nuevo. Lo explica un estudio que se ha basado en modelos climáticos tridimensionales desarrollados por Michael Way, del Instituto Goddard de la NASA, junto con João Duarte y su equipo. El objetivo era analizar cómo afectaría al clima global la formación de una nueva masa continental única.

La conclusión es clara ya que la reorganización continental alteraría corrientes oceánicas, distribución térmica y patrones atmosféricos. Eso generaría condiciones extremas en amplias regiones del planeta.

Cuatro posibles futuros para el planeta

El equipo de la Universidad de Lisboa ha planteado cuatro escenarios distintos sobre cómo podría configurarse ese futuro supercontinente. Todos son tectónicamente posibles, aunque no todos igual de probables y los han bautizado como Novopangea, Pangea Última, Amasia y Aurica.

Cambios climáticos y riesgo de extinción

Más allá de la configuración geográfica, el impacto más relevante estaría en el clima. Un supercontinente alteraría la circulación oceánica y reduciría la influencia reguladora de los mares sobre las temperaturas interiores. Las zonas centrales de esa gran masa continental podrían experimentar calor extremo y condiciones áridas. Las corrientes marinas cambiarían y los patrones atmosféricos también.

Según advierte Duarte, muchas especies se enfrentarían a una competencia feroz por recursos cada vez más limitados. Con ello, la reorganización de ecosistemas podría desencadenar extinciones masivas pero lo cierto es que no sería la primera vez que ocurre. A lo largo de la historia del planeta han existido varios episodios de extinción masiva vinculados a cambios climáticos y tectónicos.