López Burniol, despedido de ‘La Vanguardia’ tras acusar a Sánchez de querer «derogar la Constitución del 78»
El columnista señala que el "maldito muro" entre los españoles comenzó bajo el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero
"El objetivo final de Sánchez es instaurar una Tercera República presidencialista, plurinacional y confederal"

El colaborador Juan José López Burniol se ha quedado sin espacio en La Vanguardia. El periódico ha decidido prescindir de sus servicios de forma fulminante tras rechazar su última tribuna, titulada La revancha. En este texto, que el propio ensayista ha difundido a través de WhatsApp a sus contactos, lanza una durísima crítica contra Pedro Sánchez, acusándole de promover un clima de enfrentamiento y una «guerra civil híbrida» que se combate mediante «la fractura social deliberada y azuzada, el bloqueo y el colapso institucionales y la polarización radical de las posturas».
Un cese fulminante por correo electrónico
López Burniol, profesor universitario, abogado y notario, llevaba décadas publicando sus análisis en el diario catalán. El desenlace se produjo el pasado miércoles, coincidiendo con el envío de su artículo para la edición del fin de semana. La respuesta llegó en forma de correo electrónico firmado por el director del medio, Jordi Juan, y con el respaldo del editor, comunicándole tanto la retirada inmediata del texto como la suspensión definitiva de su relación profesional con La Vanguardia.
El autor atribuye esta ruptura a múltiples factores acumulados, pero subraya que el fondo de la cuestión es su inquebrantable defensa de la unidad de España y del Estado de derecho. Una postura desde la que lleva tiempo advirtiendo en sus escritos sobre la peligrosa deriva institucional del actual Ejecutivo y que, finalmente, ha provocado su salida del medio.
El «maldito muro» y las «dos Españas»
En la tribuna vetada, López Burniol expone que España sufre actualmente un afán revanchista que emula el clima de hace noventa años. Según el columnista, se está librando un conflicto no convencional basado en el colapso de las instituciones, la polarización extrema y la fractura social deliberada.
En su tribuna, el autor señala directamente a Pedro Sánchez como el arquitecto de un «maldito muro» diseñado para fracturar al país en bandos irreconciliables. Esta estrategia, que según el columnista comenzó a gestarse bajo el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, persigue en primer lugar acabar con la monarquía mediante el derrocamiento del Rey Felipe VI, quebrando así definitivamente el legado de la restauración surgida en la Transición.
Asimismo, el texto denuncia que el plan pretende «derogar la Constitución de 1978», derogando la actual Constitución y desmantelando el régimen de convivencia pacífica que ha imperado durante más de cuatro décadas. Todo ello con el objetivo final de «instaurar una Tercera República presidencialista, plurinacional y confederal» que, a su juicio, liquidaría el concepto de España como una nación de ciudadanos con idénticos derechos y obligaciones.
La posible situación similar a 1898
Otro de los puntos más sombríos del artículo inédito aborda la fragilidad territorial y diplomática. López Burniol predice un choque institucional inminente a corto plazo, que podría coincidir con un estallido de la crisis en Ceuta y Melilla. Advierte que esta situación, sumada a una política exterior errática, podría desembocar en una situación geopolítica similar a la de 1898, dejando a España completamente aislada.
Como cierre a su texto censurado, lanza un ruego: «Ojalá un líder, tan demócrata como patriota, saque a España de este mal trance desde la ley, con la ley y por la ley. Como cuando de Gaulle levantó a Francia de su “extraña derrota” (Marc Bloch), llevándola a figurar luego entre los vencedores de la guerra. Y como cuando Churchill llevó al Reino Unido a resistir primero para vencer después. Todos necesitamos, a veces, un milagro. Así sea.».