España
Ministerio de Igualdad

Irene Montero dice que no sabe cuántas madres matan a sus hijos porque no es su «función»

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

El Ministerio de Igualdad no sabe cuántos menores han sido asesinados por su madre porque esta cuestión se escapa a sus «funciones». Así despacha la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, que dirige Victoria Rosell, una petición de información de este periódico, en el sentido de conocer «el número de menores asesinados a manos de su madre desde enero de 2020 a la actualidad» y «el número de menores asesinados a manos de su padre», en el mismo periodo.

El departamento de Igualdad responde que su «función encomendada» es la del «diseño, elaboración y permanente actualización de un sistema de información sobre la base de la recogida, análisis y difusión de datos relativos a la violencia contra la mujer». Destacando entre esas «operaciones estadísticas» la relativa a las «víctimas de violencia contra la mujer por razón de género, que recoge exclusivamente datos de víctimas asesinadas, mujeres o sus hijos e hijas, como consecuencia de la violencia de género y violencia contra las mujeres». 

Es por ello que Igualdad resuelve facilitar únicamente «los datos de menores asesinados por la pareja o ex pareja de sus madres, sean o no su progenitor»: 13 desde enero de 2020 -fecha de la toma de posesión del Gobierno de coalición- y 49 desde 2013, cuando se inició el cómputo.

Por el contrario, en lo relativo a los menores asesinados por su madre, el Ministerio de Irene Montero alega que no dispone de esta cifra y asegura además que «desconoce el órgano competente en poder del cual obra dicha información».

«Violencia vicaria»

El Ministerio de Igualdad admite así su total desinterés en disponer de un dato fundamental para calibrar el alcance de la violencia en España. En su lugar, desde el departamento de Irene Montero se enfocan en lo que denominan «violencia vicaria», ejercida por el hombre con el objetivo de causar el mayor daño a la mujer a través de sus seres queridos, especialmente de sus hijos.

El Gobierno ha tratado de esconder sistemáticamente este dato y sólo el Ministerio de Justicia, a petición de la senadora del Partido Popular Cristina Ayala, lo reveló hace unos meses: 24 menores han sido asesinados por su padre en los últimos 15 años. El Ejecutivo ha rechazado responder en el Congreso si tiene previsto incluir en sus informes sobre «violencia vicaria» los casos de «filicidios a manos de las madres».

La violencia ejercida por los progenitores masculinos es una constante en las críticas de la ministra Irene Montero, que calla habitualmente cuando son las madres las que asesinan a sus hijos. Hace unas semanas, Montero tardó dos días en condenar el asesinato de una niña de 6 años en Gijón a manos de su madre. La ministra evitó hacerlo en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, como le requería Vox, y acusó a esta formación de «utilizar políticamente el dolor de las víctimas».