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La Guardia Civil de Tráfico despreciada por Sánchez es la unidad con más muertos: 343 desde 1959

La última humillación de Pedro Sánchez a la Guardia Civil ha llegado en forma de pacto presupuestario con Bildu, prometiendo a los proetarras, además de partidas por más de 400 millones para apoyar las cuentas estatales de 2023, la retirada de la agrupación de tráfico de la Benemérita en Navarra antes del próximo abril. Una ofensa a los 343 muertos de esta especialidad dentro del Instituto Armado, tal y como denuncian desde la decana Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

Para la AUGC, la concesión de Sánchez a los batasunos de Arnaldo Otegi no es sino el «inicio del lento, pero inexorable proceso de desmembramiento de la Agrupación de Tráfico». Además, la asociación asegura que «no hay certeza alguna sobre el futuro de los compañeros destinados en Navarra». Y añade: «No sería demasiado aventurado pensar que nuevos pactos políticos condenen a los Guardias Civiles de la expulsión de territorios como Galicia, Canarias, Valencia o Andalucía en el plazo de uno, cinco o diez años».

En este contexto, y frente al «menosprecio» del Gobierno a la Agrupación de Tráfico de la Benemérita, desde la AUGC recuerdan que los miembros de la misma «riegan literalmente con su sangre las carreteras españolas; no en vano es la especialidad con más fallecidos en acto de servicio de la Benemérita», subrayan. Según datos de la asociación ofrecidos a este periódico, son 343 los muertos en acto de servicio desde que se creó en 1959, entre ellos catorce en atentados terroristas. OKDIARIO publicó la semana pasada que entre las 42 víctimas mortales que ETA se cobró en Navarra, dos eran agentes de la Guardia Civil de Tráfico, siendo su asesinato uno de los 379 crímenes sin resolver de la organización terrorista.

La AUGC denuncia que Interior prometió hace casi dos años la «irrisoria cantidad de 57 euros para recompensar la penosidad» de estos agentes, «y ni siquiera eso se ha cumplido, lamentan. «Somos el cuerpo policial que trabajamos más horas y los que menos cobran; seguimos sin prendas de abrigo, sin limpieza en nuestras instalaciones, sin cascos, sin chalecos airbag, sin que reconozca nuestro riesgo, nuestra sangre, nuestra dignidad», agrega la asociación.

«Cansados»

Junto a ello, estos guardias civiles se muestran «enfadados y cansados de sentirnos unas herramientas desechadas en función de los vaivenes políticos». Si bien, avisan de que no se resignan. «No vamos a ser cómplices del desmantelamiento de las estructuras del Estado por la vía de hecho de no dotarnos de material, de incentivos ni de derechos laborales para hacer nuestro trabajo ante la pasividad de una cúpula más preocupada de sus medallas y sus ascensos que de la propia Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. No somos moneda de cambio», apostillan.

Entretanto, la AUGC avanza que los agentes están valorando la realización de una campaña para concienciar a los ciudadanos sobre determinadas infracciones, lejos de la «represión pura que se nos exige a través de un sistema perverso de valoración individual al que van ligadas las retribuciones de los guardias civiles de Tráfico», critica la asociación decana.