España
Polémica en TV3

Colau agita la polémica: dice que la ofensa de TV3 a la Virgen del Rocío es «libertad de expresión»

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha atizado la polémica al defender el ofensivo vídeo de la televisión pública catalana, TV3, sobre la Virgen del Rocío en plena Semana Santa. La dirigente podemita ha justificado el sketch diciendo que «en una sociedad democrática hay que respetar la libertad de expresión» y que al igual que existe libertad para hacer humor existe libertad para criticar el gag donde se critica a la Virgen.

Asimismo, la alcaldesa ha dicho que «no se puede defender un sistema de censura» porque la libertad de expresión es un pilar de la democracia y que se debe poder hacer humor «aunque pueda herir sensibilidades». Sobre el rechazo del presidente de la Junta de Andalucía hacia esta burla de TV3, la alcaldesa de la Ciudad Condal le ha quitado peso al decir que «entiende perfectamente que lo critique», pero insiste en que se trata de humor.

La polémica se inició cuando los humoristas catalanes Jair Domínguez y Toni Soler se mofaron de la Semana Santa y de la Virgen del Rocío en un bochornoso programa de TV3 el pasado 4 de abril. Dicho programa desató todo tipo de críticas en redes incluso de políticos de la izquierda andaluza como Teresa Rodríguez. Todo sucedió en el programa Està Passant, donde sendos humoristas ironizaron sobre la citada virgen, que estaba representada por una actriz que simulaba un forzado acento andaluz. Además, TV3 llegaba incluso a bromear sobre la vida sexual de la Virgen.

Estos hechos provocaron las críticas de miles de usuarios en redes sociales. Una de las más reseñables fue la de la portavoz de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, que se quejó de que hicieran un humor «con tantísima malaje, ignorancia y andaluzofobia». «Imita el acento de tu puñetero pare, por ser suave», señalaba la política andaluza.

El obispo de Huelva también «lamentó la ofensa realizada por un programa de TV3 en el que una actriz aparece ataviada como la Virgen del Rocío». El obispo de Huelva, Monseñor Santiago Gómez, aseguró al respecto que la libertad de expresión “no puede ofender las creencias religiosas, tampoco de los católicos rocieros. El derecho a la libertad de pensamiento y expresión, reconocido en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, no puede implicar el derecho de ofender el sentimiento religioso de los creyentes. Principio que vale obviamente para cualquier religión”.