Ribera propone en Bruselas que los ayuntamientos puedan prohibir la compra de segundas residencias
La proposición de Ley avala que los gobiernos locales tengan autoridad para restringir estas adquisiciones a sus vecinos

La vicepresidenta para la Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, ha propuesto este miércoles en Bruselas que los ayuntamientos cuenten con autorización para prohibir a sus vecinos la compra de segundas residencias apoyándose en la Ley de Vivienda Asequible elaborada por la Comisión Europea .
La proposición de Ley avala, de esta manera, que los gobiernos locales tengan autoridad para restringir la adquisición de una segunda vivienda a los ciudadanos si encuentra razones para ello. La socialista Ribera, encargada de plantear esta medida, ha advertido que «no impone obligación alguna», pero que «deja en manos de las autoridades competentes de cada nación elegir».
En este escudo legal los socialistas también han planteado frenar la actividad de plataformas de alquiler de corta duración como Airbnb. Para ello han dado, de nuevo, la potestad a los ayuntamientos para que, si logra «demostrar con datos» que la actividad en cuestión está teniendo un efecto adverso en el mercado inmobiliario, restrinja los pisos turísticos.
«Cuando el mercado no logra proporcionar algo tan fundamental como un hogar asequible, las autoridades públicas tienen la responsabilidad de actuar. Con la Ley de Vivienda Asequible, estamos brindando seguridad jurídica a las autoridades locales, permitiéndoles tomar medidas y abordar uno de los mayores problemas de nuestro tiempo», ha justificado la vicepresidenta del Ejecutivo, Teresa Ribera.
En este contexto, el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, también ha apuntado que si bien la construcción de vivienda nueva y la renovación del parque existente «siguen siendo esenciales», la Unión debe abordar de manera urgente los problemas de acceso a la vivienda y «aprovechar las ya existentes».
«Un parche ideológico»
En este contexto, fuentes parlamentarias del Partido Popular no auguran un largo recorrido a la propuesta de la Comisión. Apuntan que se trata de «un parche» ideológico que desvía la atención de lo verdaderamente importante para solventar la crisis de Vivienda que asola a España y Europa: la falta de oferta.
Asimismo, apuntan que atenta contra el libre mercado y destacan que esta iniciativa ya se puso en práctica en Suiza. Allí los ciudadanos vieron «cómo se destruyó gran parte de la actividad económica» a costa de bajar el precio de las viviendas.
«Es un desatino que responde a prejuicios ideológicos, al populismo de Teresa Ribera. Representa una vulneración de los pilares fundacionales de la Unión Europea, el mercado interior, la libre competencia y la economía de mercado», señalan contundentemente las voces populares consultadas.